Una delicia de filme. Entrañable, divertido, amargo en algunas ocasiones. Muy consecuente con la tradicional comedia italiana.

★★★★☆ Muy Buena

La prima cosa bella

La cinta de Paolo Virzi (un viejo conocido, ya estuvo compitiendo en el festival de Sevilla con Caterina va in cittá) es una comedia dramática. Nos gusta más emplear esa calificación que el adjetivo de tragicomedia –no sabemos si se puede hacer, pero no nos importa mucho-, al menos para este largometraje que trata de la vida misma, de sus alegrías y tristezas:

Bruno Michelucci es un profesor de instituto que se siente vacío por dentro y que intenta llenar ese hueco de forma artificial, con todo tipo de drogas y sustancias estimulantes, aunque la mayor parte de las veces solo se queda en un intento debido a su torpeza y mala suerte. La visita inesperada de su hermana Valeria, y la noticia que transporta: su madre se está muriendo, provocarán que se replantee su existencia.

El director ayuda al protagonista, en el repaso de su vida, gracias al uso alternativo del flash-back. De hecho el arranque se sitúa en el año 1971, muy parecido al comienzo de la divertida Al Fuego Bomberos (Hori Ma Panenko de Milos Forman, 1967); mientras que la continuación se emparenta con la más reciente El Hijo de la Novia (J.J. Campanella, 2001).
Con esta estructura, podremos vivir junto a Bruno los momentos más importantes de su infancia y adolescencia: los más graciosos, pero también los más traumáticos. En la retrospectiva hay alguien que, para bien y para mal, ha sido el causante de todo: Anna, su madre, que está decidida a casarse a pesar de su enfermedad.

Uno de los muchos atractivos que tiene La Prima Cosa Bella (¡ojo! ha sido seleccionada por Italia para competir por el Oscar) es la descripción de los personajes. Todos ellos se volverán muy cercanos al espectador y, desde luego, el mérito recae en Virzi. Pero también en los actores. En especial de un mito viviente: Stefania Sandrelli. La veterana actriz encarna a Anna en el presente. Y lo hace de una forma tan natural que nos recuerda a alguien de nuestra vida real. Ya la conocíamos, esa es la impresión que da. Pasa lo mismo con el resto del elenco, sobre todo con Bruno y con Valeria, gracias a los seis actores que los interpretan (tres para cada uno, y para cada fase de su vida).

Por tanto, el último filme de Paolo Virzi es una delicia. Entrañable, divertido, amargo en algunas ocasiones. Muy consecuente con la tradicional comedia italiana; de la que se acuerda con una escena, aquella en la que Dino Risi está rodando una película con Marcello Mastroianni y Sophia Loren. Casi nadie.
publicado por Ethan el 14 julio, 2011

Enviar comentario

Leer más opiniones sobre

muchocine 2005-2019 es una comunidad cinéfila perpetrada por Victor Trujillo y una larga lista de colaboradores y amantes del cine.