Vampires suck sólo sirve para ser consumida en grupo, y siempre con la idea de que lo que se va a ver es el mayor ejemplo de lo que el anti-cine representa. Es horrenda de principio a fin.

★☆☆☆☆ Pésima

Híncame el diente (vampire shucks)

Los responsables de cosas como Casi 300, Epic Movie, Date Movie y Disaster Movie, vuelven a la carga con Híncame el diente (Vampires suck). Poco análisis merece un producto así, en el que no encontraremos ni un solo gramo de cine ni mucho menos el más mínimo sentido del buen gusto.

Cierto es que al ser una parodia de un film tan odioso y repudiable como Crepúsculo se ve con cierto agrado, únicamente porque no deja títere con cabeza y resulta medianamente divertido ver de nuevo a Bella y Edward (en este caso, ella se llama Becca) en su patética relación amorosa pero con la ácida visión de estos dos mediocres directores. Hay bastantes puntos hilarantes, eso es verdad, pero el conjunto no deja de ser penoso y lamentable. Es más, Híncame el diente es difícil de recomendar y poco merece el gasto que supone la entrada de cine, pues ver una cosa de semejante calaña en cine llegaría a ser hasta una ofensa al séptimo arte.

Vampires suck sólo sirve para ser consumida en grupo, y siempre con la idea de que lo que se va a ver es el mayor ejemplo de lo que el anti-cine representa. Es horrenda de principio a fin, pero hay que considerar como un regalo que sea superior a bodrios incomibles como Meet the spartans, pese a que no deja de ser el mismo chiste alargado sobre pedos, cacas y demás elementos que componen el humor escatológico, inmaduro e infantil que poco tiene que ver con el cine de humor arbsurdo (joyas como Aterriza como puedas están lejos de parecerse a cosas como este título).

Un 2, y demasiado bueno estoy siendo.
Lo mejor: Algunos gags que, sin ser demasiado originales, consiguen arrancar alguna carcajada.
Lo peor: Verla en una sala de cine, porque no lo merece.
publicado por Pablo Rodríguez el 9 noviembre, 2010

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