Interesante film animado basado en las novelas de Ursula K. Leguin.

★★★☆☆ Buena

Sucesos extraños están acaeciendo en la tierra de Terramar, los transformadores del clima olvidan los nombres verdaderos del mar y del viento, los hombres se quedan sin ganas de vivir, los magos pierden sus poderes y los marineros afirman haber visto dragones luchar. Gavilán es un archimago que viaja en busca de la respuesta a tales misterios, y en su camino se encuentra con Arren, un príncipe perdido entre sus propias tinieblas; entonces el mago le propone que viaje con él. Juntos emprenden el camino que hará que ambos encuentren respuestas.

Basada en la serie de novelas de Ursula K. Leguin y en el manga "El viaje de Shuna" de Hayao Miyazaki, Cuentos de Terramar (Gedo Senki) es el debut en la dirección del hijo de este último.

Teniendo en cuenta que la experiencia previa de Goro Miyazaki era, básicamente, nula, no puede uno sino admitir que su primer trabajo ha sido satisfactorio. Si bien es cierto que tanto la animación como el diseño de los personajes, así como los fondos, no llegan a la excelencia de otras producciones de Ghibli. También es cierto que el tiempo empleado en la producción de esta obra fue de tan sólo nueve meses, lo que viene a ser aproximadamente la mitad del tiempo que tarda Miyazaki padre en realizar la mayoría de sus obras; dicha reducción de tiempo (y por lo tanto de presupuesto) se traduce en fondos menos trabajados, con menos detalles; diseños de algunos personajes no muy cuidados (el de Tenar, por ejemplo) y algunos otros muy parecidos a obras anteriores del estudio (aunque es bien cierto que no es la única película de Ghibli donde ocurre, en ésta se me hace más evidente); personajes poco expresivos (me remito también a Tenar) y menos "figurantes" en movimiento en las ciudades, así como un mayor uso del ordenador. Con esto no quiero decir que Cuentos de Terramar sea como un episodio de Doraemon, sin duda la calidad media del film, técnicamente hablando, es bastante buena, no todos los escenarios están desdibujados, la ciudad por ejemplo está plagada de detalles, ni el diseño de todos los personajes es simplista, ahí tenemos a Therru o Gavilán; y por supuesto tiene muchas escenas cuya animación es sobresaliente (como la final o la inicial).

Ya hace años que Hayao Miyazaki iba detrás de esta adaptación, él mismo quería animar el mundo de Terramar, no obstante la autora, ante el desconocimiento de los trabajos anteriores del director, recluyó la oferta. Cuando al final se decidió a vender los derechos al Studio Ghibli pensaba que iba a ser el autor de Nausicaä el que dirigiera el filme, no obstante al final fue el hijo de éste el que tomara la batuta del proyecto, aun cuando el padre no estaba de acuerdo con ello, se negaba en rotundo a que su retoño se dedicara a la animación, tanto que incluso dejaron de hablarse (hecho que es fácil de comprobar, pues tan sólo hay que visionar los extras de la magnífica edición de 2 discos). A pesar de ello parece que a Hayao no le disgustó el trabajo de Goro; pero no pasó lo mismo con la autora de la obra original, la cual no quedó satisfecha con la adaptación, le molestó algunos cambios realizados (como el cambio de color de ciertos personajes), además la decisión de Goro de basarse en los libros tres y cuatro en vez de empezar por el principio no hizo sino que esta opinión se afianzara más. Yo, que aún no he leído ninguno de dichos libros, no puedo opinar al respecto, aunque viendo que las novelas de Le Guin han tenido una enorme influencia para Miyazaki, creo que me las leeré en un futuro próximo.
De hecho, y quizá por todo lo mencionado anteriormente, puede que, en un primer visionado, resulte confuso algunos aspectos de la historia (a mí me pasó al menos), pero nada como verla de nuevo para captarla de otro modo.

Cuentos de Terramar no es de las mejores películas que ha producido el Studio Ghibli, pero aún así estamos ante una buena película de animación, con una ambientación interesante y una historia atrayente que sin duda logrará enganchar a los fans del estudio nipón, y que dejará con ganas a más de uno de comprobar si las buenas vibraciones que ha transmitido Goro Miyazaki en su primer trabajo se ven ratificadas en su próximo proyecto.
Lo mejor: -La música, obra de Tamiya Terashima, y en la que ha colaborado Carlos Núñez (muy interesantes los extras de la edición metálica al respecto). -Algunas imágenes de singular belleza. -Que en su debut Goro Miyazaki haya logrado realizar un film tan notable.
Lo peor: -Los puntos negativos que ya he anotado: algunos diseños de personajes, falta de detalles en los fondos, etc... -No entiendo la decisión de no adaptar los primeros libros, hubiera sido lo más lógico.
publicado por Raul Neovallense el 20 octubre, 2010

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