Y lo es.
En La red social no tenemos solamente la historia de Facebook y un retrato de los personajes que protagonizaron su creación. Tenemos la historia de la lucha de poder, una lucha que está ahí desde que existe el hombre en la Tierra. Una lucha social y económica que va dejando amigos y relaciones por el camino y que puede hacer que, por mucho que consigas en la vida, hayas perdido tanto que haga que no merezca la pena los logros. Lo de menos es que se trate de un supuesto retrato de Mark Zuckerberg: Facebook es solo la excusa.
Si hay que destacar algo de la película es, sin duda, los diálogos, el guión adaptado por Sorkin, con unas conversaciones impecables. Personajes que se retratan en sus actos y, sobre todo, en sus palabras. Si a ello le sumamos unas grandes interpretaciones (sorprende, quizá por los prejuicios, Justin Timberlake), el buen uso de la banda sonora y el ritmo de la película, encontramos una cinta que se postula como una de las favoritas para los Oscar de este año.
La lucha entre Nolan y Fincher está servida. Nolan con su historia enrevesada y efectos especiales al servicio de la narración ; Fincher con un retrato sobrio y descarnado del ser humano y sus miserias en forma de estudiantes de Harvard. Las espadas están en alto; veremos quién se lleva el duelo.
