En el elenco de actores nos encontramos con un correcto Alberto Ammann, en el papel del novato funcionario, Antonio Resines aportando el buen hacer de su veteranía en la piel a un brutal policía de la prisión, y un enorme Luis Tosar como líder de la rebelión en la cárcel, que llena la pantalla y se convierte en la estrella de la función desde el primer fotograma en que aparece.
Película impactante y visualmente muy potente, con escasos efectos especiales donde el trabajo actoral, el ritmo de montaje y unos diálogos tan naturales como ingeniosos hacen de esta película algo inusual y sorprendente en el panorama del cine español de los últimos tiempos.
El género carcelario ha dado muchas películas en la poderosa industria de Hollywood. Algunos mantienen un tono sosegado, bien centrándose en el drama personal de los presos, como Cadena perpetua (The Shawshank redemption, Frank Darabont 1994), o bien con un un plan de fuga pero con la tensión contenida, como Fuga de Alcatraz (Escape from Alcatraz, Don Siegel 1979), pero Celda 211 estaría más cerca de otras que adquieren un carácter más adrenalítico y expeditivo, con más dosis de acción, como por ejemplo Encerrado (Lock up, John Flynn 1989), con Stallone acosado por un vengativo alcaide, o La última fortaleza (The last castle, Rod Lurie 2001), que también narra la historia de un motín pero en una prisión militar.
Lo mejor: El ritmo narrativo y Luis Tosar.
Lo peor: La escena inicial antes de los créditos, demasiado dura y no es realmente necesaria.
