Sin bien esta Legión no deja de ser más de lo mismo, sí que es un solvente y entretenido producto de serie B que tiene un único pecado, y es que se toma muy en serio a sí misma cuando ni el guión ni el planteamiento que el director tiene de ella dan para ello. Así, este pastiche es un film muy irregular que, afortunadamente, no pierde ni un ápice de su frenético ritmo durante todo el metraje, lo que es muy de agradecer, ya que lo último que necesitaba era ser aburrido. Luego podemos deducir sin mucha dificultad que esta película funciona exclusivamente como producto de acción de consumo fácil, sin que tenga mucho más fondo en su interior.
Lo cierto es que la planificación de la historia es bastante buena ya que queda perfectamente dividida en escenas claves, distribuyendo uniformemente la acción sin que el ritmo decaiga en ningún momento. Debemos destacar también un par de momentos angustiosos que logran transmitir cierta sensación de terror, la violencia generalizada de la que hace gala el film y algunas líneas de diálogo lo suficientemente ingeniosas como para llamar medianamente nuestra atención. Podríamos decir de Legión que bebe de las mismas fuentes que la potente Terminator, con la que guarda no pocos puntos en común. Además de los dos citados y logrados momentos siniestros, deberíamos reseñar la esperable y previsible secuencia del enfrentamiento final entre Gabriel y Miguel, tópica pero frenética y cargada de violencia.
¿Qué decir del apartado interpretativo? Que es el típico de una típica serie B, y no hay más. Los actores se limitan a hacer su trabajo, consistente en representar a un puñado de monigotes desdibujados en los que no se hace ninguna profundización dramática ni se desarrolla medianamente. Tanto Dennis Quaid como Charles S. Dutton, Lucas Black o el mismo Paul Bettany se limitan a cumplir y aportar su rostro a personajes del todo desdibujados.
En resumidas cuentas, Legion no es más que un divertidísimo y tosco producto de serie B con ambiciones frustradas que logra entretener y hacer pasar un buen rato gracias al subidón de adrenalina que supone su visionado. Sin embargo, al margen de estas virtudes, termina por quedarse en prácticamente nada nuevo de lo que disfrutar.
Echadle un ojo y decidís.
Lo mejor: Es pura serie B.
Lo peor: Termina por quedarse en prácticamente nada nuevo de lo que disfrutar.
