Dos amigas desde la infancia ven como sus vidas dan un giro brusco una noche de fiesta,una de ellas se convierte en un demonio sediento de sangre y visceras,mientras que la otra no sabe muy bien lo que pasa.Pero poco a poco va descubriendo cosas.
Megan fox,vampiresa,de diferentes niveles,tanto sexual como lugubre.Que si bien se le nota ganas,en su apartado de ponerle temple a un personaje soso y escualido.Tanto en su personaje de humana, como de demonio,donde sinceramente, su creacion, es bastante penosa e incierta,pese a que se nos cuenta algo,la cosa no da mas detalles,algo que perjudica algo mas su entablado final.El por que de su transformacion, es una limitacion de un guion precario y falto de mas chicha,la cosa es ardiente y con mucho morbo,pero es que sin nada mas,la cosa se queda bastante coja.Sacandola de su pedestal de diosa del morbo y el escandalo,Megan fox (cosa que desprende a raudales) es una actriz limitadisima y con muy pocas dotes interpretativas.Y no es que Amanda seyfried,salga mejor parada,pese a que es mejor (mucho mejor) actriz que la Fox,pero depende de un personaje opaco,sin garra y bastante desintegrado de la historia.La pelicula consigue algun que otro momento interesante,aunque eso no ayude a levantar un film de gran potencial,pero de escaso resultado final.Me gusto la direccion de Kary kusama,la directora de aquella cosa llamada "Aeon flux",que ha tardado cuatro años en volver a rodar,un film, que un dia de estos le dare una segunda oportunidad,pues creo que tenia posibilidades de haber sido algo mas decente.
Lo mejor: Su humor negro
Lo peor: Megan Fox
