Ejercicio de estilo más que estimulante, por más que me digan que todo es mentira. Me resulta igual de creíble que si fuera un cine empeñado en atraparme por medio de una obra más anclada en la realidad.

★★★☆☆ Buena

Vos

Al comenzar la proyección de V.O.S. me quedo asombrado por la valentía en mostrar desde el principio la parte artificial del rodaje de una película. En los primeros minutos, me extraña esta manera de enfocar la historia. Pienso de primeras que no va a funcionar, que me voy a salir y no conseguiré entrar en ella. Me equivoco porque, según va transcurriendo el metraje, sigo interesado en esas dos parejas que, entre risas, me hacen reflexionar sobre mi propia vida de pareja, con situaciones reconocibles, algunas originales y otras inesperadas.

 

Cesc Gay parte de la obra teatral de Carol López, con los cuatro mismos actores que la llevaron al escenario; y lo hace adaptando el texto y la escenografía al lenguaje cinematográfico. Sin duda, su adaptación renuncia a buscar la verosimilitud de la trama. Han decidido jugar con lo artificial que tiene el cine: que se vean los escenarios, los técnicos, los efectos, lo que hay fuera del encuadre y que hasta los actores escapen de sus personajes para expresarse como gente que está haciendo una película.

 

Toda esta huida hacia la opción de mostrar lo que de artificial tiene el rodaje de una película, se convierte en un ejercicio de estilo más que estimulante, porque por más que me digan que todo es mentira, la historia me sigue interesando y lo que allí se cuenta, me resulta igual de creíble que si fuera un cine empeñado en atraparme por medio de una obra más anclada en la realidad. V.O.S. no pretende que el espectador se meta dentro de una historia cómo si ésta fuera real, pero lo consigue igualmente.

 

La película es deudora de los films que se etiquetan cómo “cine dentro del cine”, siendo uno de sus más famosos ejemplos La noche americana de Truffaut. Cine que muestra cómo se hacen las películas y a la vez son una película. Todo esto se hace aquí usando las claves de la comedia, con sus gags, secuencias amorosas y también musicales. Una vez vista, no es posible desvincularla del cine de su director. Al igual que En la ciudad, ésta es una comedia urbana con unos personajes que dialogan continuamente, verbalizando sus conflictos sentimentales. Siento pena por los que irán a verla totalmente doblada y serán hurtados de la maravillosa riqueza de los diálogos en los que el catalán y el castellano se mezclan en las conversaciones, así como también se perderán las frases en euskera. Mala suerte para los que no vean la película tal y cómo se ha concebido. Les están dando gato por liebre.

 

Una vez más, Cesc Gay me convence con su propuesta, y ya van unas cuantas. Cada una de sus películas es distinta, me da la impresión de que pretende escaparse de lo último que ha rodado. Ficción era tan poética y tan contenida que no puedo evitar compararlas mentalmente. Vuelvo a salir satisfecho del cine que hace éste barcelonés y espero con interés su próximo proyecto. Seguramente me volverá a sorprender.

publicado por Xalons el 25 febrero, 2010

Enviar comentario

Leer más opiniones sobre

muchocine 2005-2019 es una comunidad cinéfila perpetrada por Victor Trujillo y una larga lista de colaboradores y amantes del cine.