The Open Road es el típico film que uno quizá no pagaría por ver en cine pero que por alguna extraña razón vería incontables veces en la tele. Una comedia dramática que no destaca por un gran guión pero sí con unas muy buenas interpretaciones sobretodo de la otrora estrella juvenil quien se muestra bastante seguro en el papel y convence.
Cálida, convincente, con algunos tópicos que la hacen previsible pero entretenida. Sin grandes reflexiones, con algunas escenas exageradas y otras interesantes, como la intervención de Lyle Lovett y Harry Dean Stanton. Dirigida por Michael Meredith y dícese que producida Win Wenders es una opción para los días en que quedarse en casa es la atracción.
Lo mejor: La narración estilo Road movie y las actuaciones.
Lo peor: Previsible y algo maniosa por momentos.
