María, una madre joven viaja con su hijo Diego en un ferry, en un descuido el niño desaparece, María lo busca por todo el barco sin resultados, al desembarcar da parte a la policía de la isla que inician la búsqueda. María vuelve a su rutina diaria hasta que recibe una llamada de la policía que hará que tenga que volver a la isla.
Thriller rebuscado con una base argumental sólida que se desmonta por sí sólo desde el primer momento, intentando crear una “atmosfera” propia que se convierte en “vamos a marear a la peña y así se angustian”, la película pierde el rumbo desde los cinco primeros minutos de metraje haciendo vagar por la isla de El Hierro a su protagonista Elena Anaya intentando encontrarlo. Llama la atención la estética del film tan gris y desolado tratándose de una isla canaria más bien parece un campo de pruebas nucleares, enseñando en la cinta dos playas y media y una carretera.
Como experimento de Gabe Ibáñez y para empezar no está mal ya que nos ha engañado a todos por que más que una peli lo que vi yo anoche fue una exposición de fotografía en movimiento, que para nada hace justicia al paisaje y a las gentes de la isla (¡no sale nadie con acento!) y que a buen seguro su Cabildo Insular no estará nada orgulloso.
