La adolescente Anna (Emily Browning) regresa de una institución psiquiátrica e investiga las circunstancias que rodean la misteriosa y prematura muerte de su madre que la dejo en ese estado. En su ausencia su padre (David Strathairn) se enamora de Rachel (Elizabeth Banks), la antigua enfermera de su madre fallecida en extrañas circunstancias. Ya en casa, el fantasma de su madre comienza a hacer apariciones clamando venganza y señalando a su nueva madrastra como culpable. Ella y su hermana Alex (Arielle Kebbel) comienzan una investigación para alertar a sus padre de que todos corren peligro. Una narración que brinda algunas pistas en su desarrollo pero sus climax esta muy bien trabajado como para adivinarla plenamente. Esta es sin duda una de las mejores adaptaciones de películas de terror provenientes del oriente, ayudaducho esos si el acierto de contar con Emily Browning a quién vinos como la niña que protagonizó la película "Lemony Snicket’s A Series of Unfortunate Events". Es ella la que ayuda a que la película funcione con todos sus elementos añadidos , sus rostro comunica confusión y terror cierto estilo a "El Aro". En tanto su madrasta, encarnada por la bella Elizabeth Banks, hace recordar a Rebeca De Mornay en “La mano que mece la cuna”. Coincidencia hay muchas en la película: Dos hermanas, dos directores y, por si fuera poco, dos historias que contar. Nada es coincidencia obligando a los espectadores estar atentos a cualquier pista que pueda ir surgiendo ya que nada es lo que parece ser en esta lucida cinta que brilla con colores propios a pesar de que es un remake. A pesar de que Hollywood y específicamente el cine de terror ha tendido a refugiarse principalmente en el mundo de las películas de bajo presupuesto, de escasez de ideas o simples remakes para asustar a cualquier precio, “Presencias extrañas” escapa a ello, por su cuidada producción, sin apresuramientos y cuenta con un elenco que se distingue. Los dos noveles directores ingleses, que son hermanos, no arriesgaron todo para guardarse un final espectacular que recuerda a “Sexto Sentido”.
