Probablemente la película más tonta en lo que va de año.

★☆☆☆☆ Pésima

GI Joe

Que en Hollywood van algo mal de ideas es algo que ya hace cierto tiempo que tenemos asumido. Que en Hollywood les gusta de vez en cuando echar la vista hacia atrás y recuperar temas a priori ya olvidados (especialmente si se trata de temas que tuvieron su auge en la década de los ‘80) también resulta algo público y notorio. Pero que resulte que ahora, en Hollywood, se vean obligados a sacar ideas de antiguas lineas de juguetes para conseguir llenar las salas de cines, empieza a ser algo extraño y hasta cierto punto desconcertante. Aunque lo cierto es que después del éxito de las dos entregas de Transformers, ¿quien puede llegar a pensar que sea una mala idea llevar a la gran pantalla, con actores de carne y hueso, los personajes G. I..Joe? Y es que, a pesar de que un servidor siempre fue mucho más de Los masters del universo, el otro día me estuve viendo: G. I. JOE: The Rise of Cobra… ¡Empezamos!

La trama de la peli se la puedo contar de dos maneras, la versión corta y la versión larga. La corta sería algo así: Un grupo de soldados buenos lucha contra una organización criminal por el control de una nueva arma muy peligrosa. Fin. Y para esto emplean dos horas de duración. Si, visto así la cosa incluso podría llegar a tener cierto sentido, así que mejor les cuento, ya de paso, la versión larga para que no se hagan falsas expectativas antes de hora.

Una empresa de armamento, con nombre de chocolatina (MARS), ha inventado una nueva arma que es el no va más, pero los militares que la debían transportar caen en una emboscada perpetrada por los malos de turno y se llevan el arma. Tan solo dos de los soldados logran sobrevivir al ataque, quienes se unirán a una especie de fuerza especial de ataque conocida con el nombre de G.I.Joe en busca del arma sustraída. Como los G.I.Joe son un grupo de élite en el cual no entra quien quiere si no quien puede, los dos soldados deberán pasar unas duras pruebas para ingresar en el cuerpo, aunque, evidentemente, los dos sobrevivientes resultarán ser la polla en vinagreta y el no va más en lo que a soldados se refiere y pasan, en un abrir y cerrar de ojos, de ser los novatos a ser absolutamente imprescindibles para la organización. Así va el ejercito americano. Total, que a partir de aquí empezará una contrarreloj para encontrar el arma de las narices esa antes de que los malos se decidan a utilizarla. Pero es que además resulta que las cosas son mucho más complicadas de lo que en un principio nos parecen y la trama está plagada de pequeñas casualidades. Que si la mala de turno (enfundada en cuero para la ocasión) es una ex de uno de los soldados que sobreviven al ataque, que si hay un ninja en el grupo de los buenos y otro en el grupo de los malos y, vaya por Dios, resulta que encima se conocen (posiblemente de su afiliación al sindicato ninja)… ya saben, esas pequeñas cosas que le dan vidilla al asunto.

Entre los nombres destacados del reparto encontramos a Dennis Quaid (El chip prodigioso), quien parece estar viviendo una segunda juventud; Channing Tatum (Fighting, puños de asfalto) salido de la nueva cantera hollywodiense; Brendan Fraser (La momia), quien salvo la trilogía de La Momia es veneno para la taquilla; Sienna Miller (Alfie) a quien el cuero ajustado le sienta de escándalo y de lo de actuar, ya si eso, hablamos otro día; Joseph Gordon-Levitt (500 días juntos), parece ser que el niño de “cosas de marcianos” ya se nos ha hecho todo un hombretón; y Marton Wayans (Ladykillers), un habitual de la saga Scary Movie que, en ésta película, sigue empeñándose en hacer el papel de gracioso, cuando resulta que la gracia la tiene en el mismísimo culo. Además de todos estos nombres, encargado de la dirección de la peli, encontramos a Stephen Sommers, todo un hombre de arte y ensayo quien, con anterioridad, había hecho saltar taquillas por los aires cosa mala con títulos tan conocidos como las dos primeras entregas de La Momia o el experimento a lo “cajon de sastre” que fue Van Helsing.

Lo cierto es que la película funciona, en el sentido de que la trama parece sacada de ver a un niño jugando en el suelo del comedor de su casa con los muñecos originarios de los GIJoe, otra cosa sería que, en principio, se debería esperar algo más de unos guionistas de Hollywood que se ganan la vida con esto.

Ahora en serio. La peli no va de nada y no hay por donde cogerla, sosteniéndose, tan solo, sobre cuatro largas escenas de acción (la de la emboscada, la del cuartel, la de Paris y la del final). Todo lo demás parece no importar, sujetándose la trama por un fino hilo conductor que se ve obligado a recurrir, en innumerables ocasiones, a los flashbacks para intentar dar una mínima explicación al batiburrillo que estamos viendo en pantalla. Lo único que parece importar a los responsables de la película es que la cosa tenga ritmo, pero, a la hora de la verdad, la cosa tiene tanto ritmo que no hay tiempo para nada. De este modo, resulta imposible lograr cierta empatía con los personajes debido a que no da tiempo ni a conocerlos (sabemos quien es el protagonista porque es el que más minutos de pantalla ocupa y poco más). Por lo demás, vemos pulular sin ningún tipo de orden ni concierto, robustos militares, ninjas misteriosos, apretadas heroínas y científicos locos. Eso si, en las escenas de acción todo apunta que se han gastado lo que no está escrito, buscando la espectacularidad más que el sentido común y da igual que en una misma escena unos tios se estén peleando con espadas, otros con armas de último diseño y otros con una especie de trajes muy al estilo Iron Man. Todo tiene cabida en este gran sinsentido.

Lo mejor: El cuero
Lo peor: Dos horas a la basura
publicado por Jefe Dreyfus el 2 noviembre, 2009

Enviar comentario

muchocine 2005-2019 es una comunidad cinéfila perpetrada por Victor Trujillo y una larga lista de colaboradores y amantes del cine.