Ad portas de su matrimonio, un exitoso ejecutivo de bienes raíces, tratará de buscar amistad entre hombres el cual siempre ha sido su déficit. Buenas observaciones hace por momento del género masculino.

★★★☆☆ Buena

Te quiero, tío

Personalmente conozco a muchos hombres que les cuesta tener un grupo de amigos fieles  debido principalmente a gustos y deberes de cada cual va adquiriendo con el tiempo. Basta con que se case o se separe para que este sea discriminado y no sea considerado para futuros eventos. Pero un hombre sin amigos es posible pero es más divertido cuando los tienes. Es lo que recrea esta comedia que tiene muchas lecturas de las relaciones humanas entre las parejas y como integras a tus amigos, ya que si son de verdad son para siempre. Peter klaven esta a punto de casarse con una mujer de sus sueños, el problema es que a su espalda escucha una conversación que le llega en lo profundo y que dice relación con la casi nula presencia de amistades masculinas que carece debido a que ha sido un novio empedernido y es algo que inquieta a su pareja que puede generar mucha dependencia en el futuro. Esto gatilla que Peter, un prospero hombre de rubro de los bienes raíces, que esta tratando de vender la casa de Lou Ferrigno(Hulk), tenga que realizar una gran cantidad de precipitadas citas a ciegas con muchos hombres para conseguir un amigo de verdad y que de paso sea su padrino de bodas. Este hecho  genera disparatadas situaciones ya que sus temporales acompañantes no tienen las mismas intenciones, se reúnen con un fanático de los deportes, con un gay y finalmente  tropieza con Sydney Fife (Jason Segel), un soltero demasiado carismático y honesto que merodea por eventos en busca de comida gratis y de divorciadas solitarias. Pero el evidente contraste funciona de inmediato lo úbnico en común es la fascinación por el grupo de rock Rush que basta. La amistad entre Peter y Sydney comienza a opacar su noviazgo con Zooey lo que genera muchas complicaciones en progreso. La cinta dirigida por John Hamburg que tiene entre sus registro las simpática “Y entonces llegó ella” (Along came Polly) con Ben Stiller y Phillip Saymour Hoffman tiene alguna sutilidades y verdades del tamaño de una casa en la relación y honestidad de los hombres. El realizador Aprovecha a Rudd, sobre todo su cara de bonachón y fineza para explotarlo al máximo en contraposición el actor que interpreta el grandote de Jason Segel que es muy explisivo y nada de contenido con lo cual se roba la película en gran parte. Divertida y a veces reflexiva para los hombres es la propuesta de la cinta mezclando el humor físico tan típico en USA pero agregando algo de ingenio con algunas frases y chistes mas refinados sobre todo en las observaciones que nunca están demás. La cinta a veces cae en relatos algo planos y con el “happy end” en el horizonte pero llama la atención que detrás tenga como productor a Iván Reyman(Cazafantasmas) que al parecer esta tratando de brindar un giro con esta nueva apuesta que claramente esta bien encaminada. En tanto el director demuestra lo brillante  que también como escritor de comedias de cierta inteligencia y sofisticación que son imanes para atraer masivamente al público con temáticas universales.
publicado por David Lizana el 18 agosto, 2009

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