10.000 es un filme entretenido, con momentos espectaculares, pero cuyo guión flojea por todos lados, además de no ser precisamente original. Aún así no es una mala opción para pasar una tarde veraniega.

★★☆☆☆ Mediocre

Roland Emmerich (El Día de Mañana, Stargate) dirige esta película épica sobre una ficticia prehistoria, donde los hombres cazan mamut y el peinado de moda son las rastas. O sea, que el que busque al verla un minucioso análisis histórico-antropológico de la humanidad va por mal camino, pues el producto es de puro entretenimiento, sin pretensiones de ningún tipo.

Estamos en una zona montañosa, donde una tribu vive como puede, a la espera de que lleguen los "manats" (o sea, los mamut). Unos miembros de dicha tribu encuentran a una niña, de la que Vieja Madre (una especie de jefa espiritual) pronostica que se unirá al Cazador, aquél que aparecerá en la última cacería de "manats", pero también vaticina que aparecerán los Demonios de Cuatro Piernas. Un niño observa la escena a escondidas, ese niño es D’leh.

Pasan los años y D’leh (Steven Strait) ya es un tipo hecho y derecho, él y la niña que ya no es tan niña (es que no recuerdo su nombre) están enamorados como tortolitos, y ante la inminente llegada de los "manats" él desea ser el que cace a uno para así poder reclamar a la chica y la lanza blanca (el objeto que indica quién es el líder, y que fue del padre de éste).

Tras la caza de los mamut aparecen como ya profetizó Vieja Madre los Demonios de Cuatro Piernas, los cuales capturan a casi todos los cazadores de la aldea y también a “la niña”. D’leh junto a Tic’tic (el cazador más veterano, interpretado por Cliff Curtis al que podéis haber visto en La Jungla 4.0) y Karem (un rival natural del primero) van tras los captores y los capturados, e irán hasta los confines del mundo si así fuera necesario.

Estamos, como ya indico arriba, ante una película made in Emmerich, y eso supone que prima la espectacularidad y la "epicidad". Esto quiere decir que la historia no suele ser la parte fuerte de sus películas, y este caso no es una excepción, ya que el guión es flojo, pero suple esas faltas con la acción y la espectacularidad de muchas escenas y también la belleza de los paisajes.

En este caso también falla a, mi entender, otra cosa, el joven actor protagonista, que no tiene el carisma suficiente, aunque se esfuerza y en las escenas de acción cumple. Sin embargo, la actriz que interpreta a “la niña”, Camilla Belle (al que los más avisados podréis reconocer porque apareció, aún infanta, en la escena inicial de El Mundo Perdido de Spielberg) lo hace bastante mejor, de hecho yo diría que el resto del reparto no está mal del todo.

Ya si entramos en lo que es la realización del film no le pongo ninguna pega, pues está muy bien hecho. Los efectos son fantásticos, la dirección de Roland Emmerich es correcta, la fotografía es sensacional, sin duda es lo más destacable de la película junto con los efectos especiales.

La recreación de las criaturas es muy realista, los mamut especialmente, mientras que el diente de sable aunque está muy bien hecho (la escena en la que aparece en el foso inundado de agua es hiperrealista) su aspecto es demasiado similar al de un tigre actual, tanto que más que amenazador es más bien abrazable, no obstante las enormes aves que aparecen en un par de escenas sí que logran hacerte creer que son un peligro.

En definitiva, cine de evasión disfrutable, pero que no llega al nivel del anterior trabajo del director, El Día de Mañana, tanto en espectacularidad como en nivel de sumergirte en la historia, pero que aún así es recomendable si lo que quieres es pasar un rato entretenido (eso sí, imprescindible desenchufar el cerebro).
Lo mejor: -La fotografía y los efectos especiales.
Lo peor: -El actor principal. -Cierta escena del final es muy parecida a una película de éxito de 2007.
publicado por Raul Neovallense el 18 junio, 2009

Enviar comentario

Desde 2005 muchocine es una comunidad cinéfila perpetrada por Victor Trujillo y una larga lista de colaboradores y amantes del cine.