El problema que encuentro en Valkiria es su falta total de tensión, la trama no provoca el suspense necesario y la acción presentada no es más que un intento fallido por mantener el ritmo de la cinta. Cruise tampoco ayuda, no soy muy partidario de este extravagante actor y, aunque lo he intentado, no me creo su papel. Claus von Stauffenberg que debería ser el alma heroica de la película, queda reducido a un manco tuerto. No me trasmite nada su personaje, al igual que el resto, construidos de una forma plana y arquetípica.
Valkiria es un producto de manufactura fácil que usa el atractivo tema del nazismo para asegurarse una buena recaudación, por ello que no vemos nada novedoso, si el invento funciona mejor no tocar su estructura. La banda sonora tampoco me convence, hecho en falta una canción pegadiza que me invite a introducirme en la película. Lo mismo me ocurre con el papel de Halina Reijh –la mujer de Stauffenberg–, un personaje desaprovechado en su conjunto, la no historia de amor que vive con su marido es un añadido insustancial, no se ha trabajado lo suficiente en ahondar en esta historia, y lo peor de todo es que no es la única.
Aparte de los defectos propios del filme, Valkiria debe acarrear con otro no menos importante y es que, a pesar de todo, conocemos el final. En resumen, Valkiria contiene una historia de la que conocemos su final, una acción carente de tensión y unos personajes insustanciales; a cambio, ofrece un entretenimiento simple y menor, juzguen ustedes si vale la pena.
Lo mejor: Calidad técnica.
Lo peor: Falta de profundidad en la trama y en los personajes.
