Por ridículo que parezca, este es detoante de una muy bella historia de amor, aunque suene más a comedia Alberto Lecchi nos cuenta con ese hilo argumental una historia de mucha sensibilidad en la que los sentimientos se dejan ver claramente en cada escena, narrando todo de forma clarísima y simple, a pesar de ello el film mantiene cierto suspense que hace más interesante esta cinta tan sencilla y a la vez tan bien construida.
Las grandes interpretaciones de los dos actores principales, Darío Grandinetti (Pérez) y Leticia Brédice (Romina), acaban de macerar y darle ese sabor tan simpático que tiene la deliciosa confitura que guarda este pequeño y sencillo “frasco”.
Lo mejor: Secillez sorprendente.
Lo peor: Nada que objetar.
