No obstante, se agradece algo más de elaboración en el conjunto, aunque se mantengan constantes delatoras como la desmedida utilización de exteriores (de esos de "a la vuelta de la esquina"), una cámara epiléptica que pretende hacernos creer que pasan muchas cosas, y una falta total de sentido del ridículo.
Sin llegar a los niveles de cutrerío de subproductos de la talla de AVH: Alien Vs. Hunter (posiblemente, la peor película de la casa, lo cual es mucho decir, y una de las peores de la historia del cine), The Terminators sirve perfectamente como aditivo friki en una tarde de risas y cerveza. O bien para que críticos aficionados a la caspa de serie Z como un servidor tengan algo que ver un sábado por la tarde para posteriormente despotricar sobre ello. Porque, objetivamente, The Terminators es una mierda, pero al fin y al cabo, es serie Z pura y dura, que, como tal, tiene toda una razón de ser: sacar dinero de la forma más barata posible y, en muchos casos, es la mejor manera de lograr la diversión.
Un 3.
Lo mejor: Divierte por su descaro.
Lo peor: Lo que resta.
