En todo caso siempre quedará para el recuerdo esas escenas del señor Jackman como un regalo del cielo. Sólo por eso se le puede dar el aprobado.

★★☆☆☆ Mediocre

He decidido dejar un tiempo de reflexión para poder tratar con cierta distancia esta película. Para ello han sido precisos dos visionados en el cine y, por qué negarlo, otro de la copia inacabada por curiosidad cinéfila para comprobar las diferencias con la película finalmente estrenada.

El resultado es que tras conseguir olvidar la presencia física del señor Jackman (es decir, sus abdominales) he intentado ser ecuánime en mi reflexión final. Objetivo que por supuesto no he conseguido.

Mucho he leído sobre la corrección e incorrección de la adaptación de este mítico personaje a la gran pantalla ay una vez más sin haber tocado el cómic (Mea Culpa) el análisis del guión casi debería estar en manos de una persona que con más fundamento pudiera opinar sobre el raciocinio de su fidelidad.

Desde le punto de los pobres mortales simplemente se podría consensuar que la película goza de una historia más o menos digerible si se olvidan algunos defectos que se hacen más patentes en los neófitos como el baile de personajes secundarios como los del pequeño Dominic “Hobbit” Monaghan, Taylor Kitsch como Gambito, la pasada de puntillas de Cíclope o la más preocupante de todas, Ryan Reynolds, un personaje en el que muchos fans habían depositado cierta esperanza.

Pues bien. Como todos sabéis tras el fiasco de la tercera parte de la saga X Men decidieron dedicarse a las precuelas, a contar los orígenes de la misteriosa patrulla hasta acabar a las órdenes de Xavier. Y el modo más inteligente de hacerlo parecía efectivamente dedicarle el primer episodio al personaje más conocido de la saga y encarnado por el ahora de moda Hugh Jackman. De este modo con una introducción a su infancia descubrimos los orígenes personales y familiares del amnésico chico indestructible del resto de las películas a través de lo que se puede calificar como uno de los mejores títulos iniciales de la historia reciente del cine.

El problema es que tras esos créditos se cede a un recital de abdominales algo confuso y atropellado que combinan suficiente acción como para entretener al público. Con las vendettas personales entre Víctor y Logan, el primero aunque físicamente despiste es Dientes de Sable, con un look menos extraño que en la primera parte de X Men y encarnado en esta ocasión por Liev Schreiber, actor que me cae simpático desde hace tiempo inmemorial.

En fin, Lobezno me deja dos sentimientos. El primero como espectador palomitero es de entretenimiento superfluo. Consigue básicamente mantener una cierta dosis de coherencia narrativa durante su hora y tres cuartos cosa que aunque no es mucho ya es mejor que la media de la cintas que se estrenan. En segundo lugar y de forma más crítica deja la impresión de que todo podía haber dado un poquito más de sí y en ese ir y venir de personajes se echa un poco de menos una concentración algo más clarificante. Aunque suponemos que será a favor de posibles precuelas/secuelas.

En todo caso siempre quedará para el recuerdo esas escenas del señor Jackman como un regalo del cielo. Sólo por eso se le puede dar el aprobado.
Lo mejor: Atención a las abdominales y semidesnudos de Jackman. y los créditos.
Lo peor: El regusto insípido del coctail.
publicado por Ana Belén Pacheco el 6 mayo, 2009

Enviar comentario

Leer más opiniones sobre

Desde 2005 muchocine es una comunidad cinéfila perpetrada por Victor Trujillo y una larga lista de colaboradores y amantes del cine.