Y es ahí donde radica lo peor de la cinta, la artera, vacía y tergiversada visión de la juventud española, que al parecer va acompañada a todas horas por drogas, sexo y rock and roll. Y mentiras, muchas mentiras.
Guión estúpido, diálogos impresentables, situaciones vergonzosas, sexo gratuito, y casi pare usted de contar.
Un film no sólo muy tonto sino, si se toma en serio, hasta peligroso, que aburre hasta a las ovejas y pretende incluso emocionar, como en su final, cuando sólo causa hastío y tedio sin cesar.
Tan sólo se puede salvar algún momento de humor (los que tienen que ver con el personaje de Alejo Sauras), la belleza de Ana de Armas (de grandísimo parecido físico a Elena Anaya) y la seguridad de Ana María Polvorosa, convincente en su papel.
Eso sí, y parece que tiene gran importancia en el éxito económico de la empresa, todos lo/as chavale/as están buenísimos. O eso dicen.
No estoy seguro, pero creo que es la película más chorra que he visto en mi puñetera (con perdón) vida.
Lo mejor: Te sonríes con el personaje de Alejo Sauras.
Lo peor: Todo, todo, todo.
