Un carrusel de imágenes sexuales que deberían ser morbosas y algo perturbadores que sin embargo no despiertan el interés.

★★☆☆☆ Mediocre

La miel del diablo

El que fuera considerado genio de la truculencia casi de forma involuntario en unos ejercicios de clara explotación que sin embargo abogaban por un estilo único en la hipnosis que provocaban sus enfermas atmósferas. Lucio Fulci ofreció algunos de los momentos Gore mas recordados del celuloide. La batalla entre el Zombi y el tiburón en Nueva york bajo el terror de los zombis, el infierno salvajemente retratado en el más allá, pasando por los momentos de franco horror en aquella casa al lado del cementerio.

A mediados de los 80 su filmografía caía bajo mínimos, ni Murder Rock, Aenigma o esta miel del diablo estaban a la altura de sus trabajos que lo consagraran, perdiendo su impacto visual y apostando por tramas comunes de la explotación poco arriesgadas. Aquí contaba con la belleza española del momento Blanca Marsichall vista hace poco en gal y Brett Halsey, que, a partir de esta, trabajaría con el director en otras cintas, como La sombra de Lester, Nightmare concert o Demonia.

Cecilia y Gaetano, que es saxofonista y está grabando su primer disco, mantienen una relación un tanto especial, él la considera su esclava sexual, aún amándola profundamente, y ella lo acepta aún a sabiendas de que los distintos actos de Gaetano son bastante depravados. Pero Gaetano sufre un accidente y muere en el quirófano, creyendo Cecilia que el causante es el Dr. Wendell, y, encima, al mismo tiempo, pierde el hijo que esperaba. Entonces se obsesionará con el Dr. Culpándole de la muerte de su amado, finalmente lo raptará y comenzará a torturarle, sin ella saber que el es sadomasoquista, en cierto modo igual que ella, las mentes de ambos rozarán la locura y el amor…

Creo que el grueso de la trama deja claro que nos encontramos con la común explotación de sexo y algo de sado de la época. Muy mal dirigida con continuos Zooms y desenfoques varios, una relación pesimamente narrada e interpretaciones horribles dejan el producto en un carrusel de imágenes sexuales que deberían ser morbosas y algo perturbadores que sin embargo no despiertan el interés.

Cinta menor de Lucio Fulci, que se metió en unos terrenos desconocidos para él, ya que no es un giallo, ni parecido, sino más bien una explotación del cine USA con algo de presupuesto que le vino algo grande. Lo único reseñable como podrán figurarse es el cumulo de bellos cuerpos que se deslizan en pantalla.
Lo mejor: Ciertos Desnudos.
Lo peor: Todo lo demás.
publicado por Andrés Pons el 23 marzo, 2009

Enviar comentario

Leer más opiniones sobre

muchocine 2005-2019 es una comunidad cinéfila perpetrada por Victor Trujillo y una larga lista de colaboradores y amantes del cine.