James Watkins dirige y compone (suyo es el guión) esta historia tan particular que, aunque cae en errores de bulto del género dichos errores son perdonados por un argumento donde todo lo que vemos nos puede pasar a cualquiera, un día de estos tal y como esta la sociedad en estos días.
Dicen que el cine de género a muerto, y sin lugar a dudas más que morir yo veo que se transforma, se transforma a otro genero que no conocíamos “el de los muchachos psico-killers” y donde en esta cinta podemos ver guiños a otras bastante similares (incluso puede apreciar una cierta fragancia a “¿Quién puede matar a un niño?”, y es que, estamos ante el film de terror inglés del año.
Al terminar la proyección uno se plantea la paternidad de una manera distinta a como lo podía hacer antes, es más, yo estuve tentado a no ser padre jamás de los jamases en la vida.
Lo mejor: Lo real que puede llegar a ser su tema principal
Lo peor: Cae en errores de bulto típicos en este tipo de cintas
