Sinceramente, a este que os narra lo acontecido, más que un daño lo que le causó fue un enorme cabreo puesto que la cinta de Pascal Laugier ni es cine, ni es terror, ni es nada de nada, simplemente violencia gratuita, maltrato a la mujer (por doquier), casquería en algunas dosis, y un ensañamiento que, disfrazado de trasfondo filosófico, religioso o como a él le salga de las narices llamarlo, nos lo “cuela” con calzador durante sus 97 min de metraje, donde acudimos primero a asesinatos y luego, con la cinta ya llevada a la “sinrazón” a un festival de lo absurdo que puede parecer lo mas INN en cuanto a cine de género, pero que convierte en lo más crudo de “La pasión de Cristo” en un espectáculo digno de niños de primero de primaria.
No sé que tienen en Francia con el cine de terror, aquí en España estamos consiguiendo pinceladas de género con gente como Paco Plaza, Balaguero, Amenabar en sus comienzos e incluso Juan Antonio Bayona con “El Orfanato”, sin embargo en Francia se juega al mismo desagradable experimento una y otra vez.
Por cierto, si tengo que dar un voto positivo a algo lo daré a los excelentes efectos especiales, que consiguen justo lo que se proponen, no sé en el resto de espectadores, en mi caso consiguieron que saliera del visionado bastante enfadado.
Lo mejor: Los efectos especiales
Lo peor: Ni es cine, ni es na de na
