Le gustó dicho guión por sentirse bastante identificado (no con sus valores "personales", sí con la mirada al mundo actual en muchos sentidos) con el personaje protagonista, un hombre que luchó en la guerra de Corea por su país, se casó felizmente y tuvo dos hijos con los que apenas se relaciona. Un hombre racista, amargado e infeliz, que sólo desea vivir en paz sin que nadie le toque los cojones. Sin embargo, la relación con sus vecinos hmongs le harán cuestionarse algunas rancias ideas que siempre le han acompañado.
Se puede decir que “Gran Torino” es un drama, pero en realidad, el ochenta por ciento del film es claramente una comedia, comedia divertidísima, chispeante, e incluso hilarante en momentos como cuando Kowalsky le enseña a su joven vecino cómo hablan los hombres de verdad.
Esto lo logra gracias a un completo y profundo guión, que sabe combinar los elementos humorísticos con los de puro drama, tanto intimista, como violento.
Socarronería, ironía y mucho sarcasmo, son la base de un film aparentemente sencillo pero con muchos ricos recovecos llenos de sabiduría humana, que al fin y al cabo dignifican la amistad, el respeto por los demás y la solidaridad.
Un canto a finalizar con los esquemáticos estereotipos con los que dibujamos a nuestros semejantes, sobre todo cuando éstos no se asemejan físicamente a nosotros.
Eastwoood consigue la más completa y por tanto mejor interpretación de su vida, logrando que tras hacernos reír lo lindo, al finalizar el film nos conmueva y emocione.
Una película enormemente entretenida, de esas que gustan a la gran mayoría de espectadores al ser muy completa y tener todo lo que se le debe pedir al cine.
Lo mejor: Clint Eastwood actor. Que fomenta valores positivos.
Lo peor: Un poco sosete, como su personaje, el chaval hmong (Tao,
