El curioso caso de Benjamin Button, título largo donde los haya, cuenta la historia de un hombre que nace en los ochenta y cumple años hacia atrás en el tiempo, nos narra toda su historia, desde su nacimiento en "extrañas circunstancias", recordando en ocasiones a películas como Jack de Coppola o Forrest Gump, como seguramente ya hayas leído en otras críticas que lo mencionan. Una historia original escrita por F. Scott Fitzgerald, llevada magistralmente al cine, gracias a un guión bien adaptado y a una dirección, que si bien se deleita demasiado en los primeros planos, no deja de ser excelente. Podemos hablar de ella como una de las mejores películas del presente año, realmente tiene todo los ingredientes para serlo, tiene algunos tópicos vistos mil veces, pero el planteamiento es tan apasionante que te dejas llevar por la historia y los personajes, dejando a un lado las imperfecciones, que son tan mínimas como las del rostro del actor protagonista.
Y es aquí donde quería llegar. Si hay algo que realmente ayuda al buen funcionamiento del film, son los efectos especiales. No son los típicos efectos apabullantes y sin sentido, como sucedía constantemente en Spiderman 3, por ejemplo. En este -curioso- caso los efectos se funden con la historia, son imperceptibles, pero están ahí. La metamorfosis de Brad Pitt es fascinante, realmente no entiendo como lo han conseguido, pero es un trabajo excelente. Y, curiosamente, me sorprendió más verle de joven que de viejo, es como si acabara de rodar ¿Conoces a Joe Black?… La misma cara con las mismas (im)perfecciones, realmente es genial ver los cambios a lo largo del film y es uno de los mayores atractivos que posee. Vería lógico que se llevase el Oscar en este aspecto, así como muchos otros, pero éste creo que es especialmente merecido.
Realmente la historia te atrapa de una forma inusual, tanto que, pese al dolor de cabeza que tenía de regreso a casa, no dejé de pensar en ella ni un solo segundo. Tras la siesta de rigor y, una vez despejado, sentí que algo había cambiado en mí. Quizás es algo raro decirlo y, seguramente no me tomaréis en serio, pero la película en cierto sentido, me ha hecho madurar. Han pasado muchas horas desde que la vi y aún la tengo presente en mi cabeza, los recuerdos me inundan el pensamiento, las historias que he vivido y las que me quedarán por vivir. Realmente la idea del film no es tan descabellada, de hecho, está tan bien narrada, que parece que lo natural sería nacer anciano y cumplir años hacia atrás en el tiempo. Dudo que deje indiferente a nadie, la historia es preciosa pero a la vez terrible, trata el tema de la muerte desde otra perspectiva, y sobretodo, es un film que da mucho que pensar. Quizás demasiado.
Lo mejor: Los efectos especiales
Lo peor: En realidad, solo es una típica película de amor
