A partir de una idea que no es muy cinética, Mendes construye una historia cargada de verdad y muy valiente en una sociedad que considera el matrimonio, y éxito social, juntos, como el ejemplo más claro de la felicidad; cuando la felicidad no es eso.

★★★★☆ Muy Buena

Revolutionary road

Sam Mendes es un director que trata de cambiar el tono de sus pelis cada vez que hace una. Pero siempre se nota su mano, intencionadamente. Tiene una especie de "elegancia" sostenida en todos sus planos, en todos sus movimientos de cámara. Se le reconoce.

REVOLUTIONARY ROAD no es menos. Es larga por razones de tono. La audiencia tiene que entrar en la rutina de la vida de éstas personas. Y es necesario crear una desazón para implicarse.

Un matrimonio, que podría ser cualquiera y de cualquier época, vive su vida de una determinada manera porque se supone que debe ser así. Porque lo "normal" es casarse, tener hijos, una casa en un barrio residencial, buena relación con tus vecinos y un buen trabajo (para el hombre claro). vivir económicamente acomodados casados y con hijos, es la felicidad. Así se lo han vendido, y así es como lo hacen, pero eso no significa que se lo crean.

Estructurada a saltos en el tiempo, para crearte ese contraste de actitud de los dos personajes, con la actualidad. Muy inteligentemente, porque así no ves todo como algo que, simplemente, va cada vez a peor, porque a nivel de guión eso es muy arriesgado.

 La pérdida de los sueños de éstos personajes es el eje de la historia. No es sencillamente un matrimonio al que "le van mal las cosas", porque durante el primer acto comparten ilusiones juntos. Podrían, posiblemente, vivir felices, pero su estilo de vida se lo impide. Y digo posiblemente porque no se puede saber si han estado enamorados en algún momento. Y si lo estuvieron, ahora no lo están. Porque REVOLUTIONARY ROAD también habla de la no aceptación por parte de ciertos matrimonios de que el amor, en ocasiones, se acaba; y cundo se acaba no hay vuelta atrás. Y no tiene sentido mantener una relación si no se está enamorado. No existen razones para eso. Pero se vende que la responsabilidad de una vida familiar es más importante. El parecer feliz, porque teniendo unos hijos preciosos, una casa bonita, un buen trabajo, una situación acomodad. Dinero para hacer cosas. Que las posibilidades económicas y la no preocupación por los problemas económicos, acompañados de un matrimonio, es la felicidad. Que eso te hace feliz. Y eso es mentira. A las personas con inquietudes les hacen felices sus sueños, no un estilo de vida que es un cliché vomitivo, una falacia, una pura estadística.

 Esto no solo ocurría antes, también ocurre ahora. Y ese es uno de los méritos de la peli. Habla de un situación atemporal a través de una época que no tiene que ver con la nuestra.

Cargada de momentos poderosos, sostenidos por unas interpretaciones magníficas. Geniales a todos los niveles. Leo y Kate (Jack Dawson y Rose Dewit-Bukater!!!) están enormes. Maravillosos. Sostienen unas discusiones y momentos de tensión ellos solos. Caso todos rodados de forma simple, para que lo importante sean ellos. Regalan al publico unas actuacciones para disfrutar de verdad.

No es la mejor peli del año. No. Pero si una de las más sinceras y valientes con respecto a un tema un poco tabú aún tanto en Estados Unidos como en el resto del mundo. La cobardía de la gente a hacer lo que quieren de verdad.

 

Muy buena. 

Lo mejor: Las interpretaciones de Kate y Leo, y el tema del que habla y como habla de él.
Lo peor: Algún momento un poco alargado, pero necesario posiblemente.
publicado por Tyler el 27 enero, 2009

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