Entre les murs está rodada al estilo de un documental así consigue afianzarse más en la visión realista de la vida actual. Los primeros planos son una constante en la película por lo que la descripción audiovisual es mínima; de hecho no hay créditos iniciales y la cinta tampoco está acompañada de música. Tan sólo interesa lo que ocurre entre las cuatro paredes del aula y los conflictos que allí se desencadenan. Un gran acierto fue la elección de los personajes, jóvenes interpretándose a ellos mismos, sin dramatización, la vida tal como se presenta, aburrida y monótona. La gran cualidad de Entre les murs consiste en hacernos un perfil sociológico de la juventud sin caer en moralismos y en ideologías que le conlleva a caer en su mayor defecto, una falta de trama que consiga crear una historia más atrayente para el espectador. Los alumnos, con una historia personal a sus espaldas, aparecen como bocetos, no se ahonda en los personajes y al final las más de dos horas de duración pesan; todo parece una serie de enfrentamientos y conflictos sin relación entre sí que no acaban por cuajar.
Entre les murs se podría decir que presenta la actualidad de una Francia multicultural, de una forma veraz y sin adornos, pero pese a ello pierde en interés dramático y en calidad audiovisual, por ello diría que se trata más de un falso documental que de una película.
Lo mejor: Su carácter realista y la capacidad que tiene para reflejarnos los distintos conflictos sociales presentes en la actualidad.
Lo peor: Su baja calidad audiovisual y la falta de trama.
