En esta ocasión, al ser Alemania, el peligro del nazismo atisba en el horizonte, al plantelarles el pfofesor a sus alumnos si creen o no en que actualmente podría volver a emerger. La respuesta es no, y ahí comienza una historia llevada al límite, hecho que se magnifica en un final, creo yo, demasiado efectista y no demasiado creíble, que lastra un poco, a mi modo de ver, la calidad del producto final.
Y es que todo resulta muy interesante y atractivo, yendo poco a poco, mostrando al espectador un perfil psicológico de cada alumno principal, insertándolo en su quehacer diario mientras dura el experimento. Un quehacer que tiene especial significado y expresión en los partidos de wáter polo que se juegan, y donde podemos ver el cambio que supone, tanto a nivel mental como físico, en los jugadores, a su vez, alumnos del susodicho profesor, que también es su entrenador.
Buenas interpretaciones, estupenda fotografía, y un guión que no es redondo debido a algunos aspectos claramente mejorables, como el final, que considero un poco excesivo e inadecuado. Supongo que lo habrán hecho así como toque de gran atención a la juventud alemana, pongamos por caso, para que vean en qué se puede acabar si se llega demasiado lejos, pero no me ha convencido.
De todas formas, una peli entretenida y amena, que tiene mucha sustancia y supone un indudable toque de atención a un problema que ojalá no se magnifique ni extienda por el orbe.
Lo mejor: El tema.
Lo peor: El final y ritmo.
