Quizás, en su debe, hay que decir que va de más a menos, comenzando a bajar curiosamente cuando el secreto se desvela y el terror se acentúa aún más.
Está mucho mejor en su primera mitad, por así decirlo, cuando aún el espectador no sabe de qué va todo y los golpes fantasmagóricos son espectaculares gracias a unos buenos efectos especiales.
El guión es acertado y está sustentado en unas buenas interpretaciones de Ruth Díaz y Javier Pereira, aunque el personaje encarnado por éste haga a veces cosas que no tienen ningún sentido desde el punto de vista lógico. Digamos que son poco verosímiles y extrañan mucho, por lo que no tienen demasiada credibilidad. Sin embargo, está todo tan bien narrado y de forma tan impactante que lo olvidamos en favor de la espectacularidad y la fuerza dramática, que la tiene y mucho.
Estupenda fotografía que realza los bellísimos paisajes, y una potente y bonita banda sonora, hacen de esta cinta un buen entretenimiento, aunque no resulte completamente convincente.
El final, cerrando bien la historia y mostrándonos que todavía existen muchas terribles historias humanas que no han aclaradas y por tanto están faltas de cicratrización.
Lo mejor: Su clímax.
Lo peor: Lo poco creíble de algunas acciones del personaje de Javier Pereira.
