"No lejos de la peligrosa localidad de Tombstone, se están produciendo grandes robos a diligencias.
La autoridad no sabe quiénes son y cómo hacerles frente.
Un día es arrestado en un pueblo cercano, un pistolero llamado Jack, quien es encerrado en prisión.
Allí es encerrado también un presunto miembro de la banda, herido en una mano. A golpes, Jack saca información del compañero de celda y huye de la cárcel, dirigiéndose a Tombstone.
Su idea es averiguar dónde están los 200.000 dólares robados en el último golpe".
Mal western spaguetti, con un guión absurdo y una dirección cansina.
La cinta dura algo más de noventa minutos, mucho en un spaguetti, y parecen más de dos horas. Se hace interminable y parece que el director y guionista tardaron mucho en ponerse de acuerdo sobre cómo finalizar el rollo.
El planteamiento no hay quien se lo crea y las situaciones, si hubieran estado mejor filmadas, podrían haber supuesto un sano divertimiento. Pero es tan chapucera, a pesar de la buena fotografía y la pegadiza banda sonora, que aburre bastante.
No comienza mal del todo, parece que habrá ritmo, pero poco a poco el tedio se apodera del espectador, hasta dejarlo grogi y algo enojado ante el mal espectáculo.
