La inocencia de muchos, la ignorancia de otros, llevo a muchos de sus pobladores a endeudarse por cumplir un sueño de salir adelante con las ganancias obtenidas producto de un solo día de trabajo. Tomando entonces todo este contexto como base, el guionista y co-director Enrique Fernández, crea un personaje ficticio maravilloso llamado Beto, a quien se le ocurre lo que a ninguno en el pueblo; prestar el servicio de baño público, pero para esto deberá empezar por conseguir todo el capital para su construcción y luego idearse la forma de hacer realidad su propuesta. Este periplo por el que pasa Beto un ser de carne y hueso, un perfecto humano, lleno de ambigüedades, llena a la película de una magia muy especial, es un tranvía cargado de momentos sublimes, conmovedores, inocentes, nobles y con un humor fino y cruel de aquellos que te hacen reir a carcajada pero que inevitablemente también te hacen llorar.
El Baño del Papa es una cinta fresca, manejada con mucha naturalidad, que utiliza un lenguaje claro, sencillo y que se apoya con una excelente fotografía. Son muchas las escenas memorables de esta película que están cargadas de mucha fuerza no solo por el excelente guión creado, sino por el excelente trabajo de sus personajes algunos de ellos no profesionales. Por eso ya son más de 10 los reconocimientos que ha recibido este film entre ellos el de Mejor Guión en el Festival Internacional de Cine de Huelva (2007), Mejor Película, Mejor Actor, Mejor Actríz en el Festival de Gramado y el de Mejor Película en la pasada edición del Festival de Cine de Bogotá.
La película fue seleccionada el año pasado representar a Uruguay en la dispuesta por los los cinco puestos dentro de la categoría a Mejor Película en Lengua Exrajentera de los Oscar 2008, así mismo hizo con los Premios Goya de España.
