"El equipo de rodaje de una película lleta a un tranquilo pueblo de Vermont, Estados Unidos, alterando todos los cimientos (sociales y no sociales) del lugar".
Entretenida comedia de David Mamet, quien aquí consigue una película menor, aunque bastante simpática.
No te ríes mucho pero sí sonríes de veras ante ciertas circunstancias, sobre todo en su tercio final, con el asunto de la presunta violación.
El resto, casi todas las escenas costumbristas, se diría quieran tener el entrañable espíritu de las películas de los treinta y cuarenta, aquellas de directores como Capra, Hawks o McCarey. Sin embargo, Mamet, hombre como siemrpre digo muy inteligente, no es tan buen director como ellos y se nota en una dirección sin demasiada imaginación y un empleo del ritmo un tanto irregular.
Lo mejor, con mucho, son las interpretaciones, perfectamente conjuntados de tod@s, aunque destacando a William H. Macy, David Paymer y Philip Seymour Hoffman.
En resumidas cuentas, una amable película que se degusta sin pestañear, pero que no está demasiado lograda.
