Todo transcurre en una barraca VIP del campo de concentración Sachsenhausen, en donde la comida y las camas son muy diferentes a las comunes y en donde los prisioneros reciben un trato preferencial en pos de un objetivo muy claro: falsificar dinero.
El filme cuenta como se llevó a cabo la operación secreta de falsificación más grande de la historia llamada Bernhard o Krüger en honor a su ejecutor, el coronel de la SS Bernhard Krüger.
Entre los prisioneros judíos que llevan adelante la operación surge el dilema entre el bienestar individual y el bienestar colectivo, entre el espíritu de supervivencia y la conciencia social. ¿Era moralmente justo sobrevivir a cualquier precio financiando al Tercer Reich mientras miles de compatriotas morían al lado? Esa es la pregunta que flota en la película y es la que muchos de la Barraca Vip se hacen. Excelente actuación de Karl Markovics como Sally, el principal artífice de la falsificación y de August Diehl como Adolf Burger. Cada uno de ellos encarnando una arista del dilema moral.
Es una película fuerte, donde el sufrimiento humano pega muy duro. No sólo es lo que se ve sino lo que los protagonistas sienten y transmiten. Muy merecido el Oscar a la Mejor Película Extranjera en 2008.
Lo mejor: Muy merecido el Oscar a la Mejor Película Extranjera en 2008.
