Con este rocambolesco argumento, Stiller entrega una auténtica sátira de todos aquellos referentes cinéfilos de la Guerra de Vietnam, plagada de situaciones absurdas y tronchantes, que no dejan ni un momento de respiro. Protagonizada por un equipo de actores en estado de gracia, la película tiene como gran estrella a Robert Downey Jr., realmente el mejor de todos, siendo el que más momentos memorables tiene a sus espaldas. Diálogos cargados de ingenio, sangrantes, ofensivos y groseros, homenajes a títulos tan importantes Apocapypse Now o Platoon, son los principales alicientes que Stiller introduce en su película, a su vez rodada impecablemente y provista de unos más que lujosos FX. Todo un ejemplo de que una comedia cazurra no implica una dirección chapucera ni sin estilo. Stiller tiene su propio estilo y crea una película de guerra histérica, épica y despampanantemente efectiva a la par que, por qué no decirlo, descojonante, de principio a fin (un servidor no pudo dejar de reir desde prácticamente el comienzo de la cinta).
Con una de las introducciones más divertidas de los últimos años, a base de una serie de trailers que sirven de manera más que efectiva para presentar a los protagonistas, Tropic Thunder es, sin duda, la mejor comedia del año junto con Zohan: Licencia para peinar, y pese a su envoltorio grosero, se trata de un film con elevada carga política, sangrante y que llegará hasta el nervio agujereando con ganas. Una muestra más de esa nueva corriente cómica con potente carga social. La diferencia con el resto, es que esta joya de Ben Stiller es cine con mayúsculas.
A su vez, puede ser considerada como todo un ejemplo a seguir por todos aquellos presuntos filmadores que se dedican a parir bodrio tras bodrio diciendo que se trata de parodias (es decir, los realizadores de cosas como Casi 3oo, Epic Movie, Date Movie o Disaster Movie).
Obra de culto instantánea.
Un 9.
Lo mejor: Toda una obra de culto, debería ser referente cinéfilo y objeto de estudio y modelo a seguir. Stiller es enorme y Downey Jr. está insuperable.
Lo peor: NADA.
