Con el objetivo primordial de reunir a la familia en torno al llamado séptimo arte se presenta la tercera parte de la franquicia iniciada por la compañía Fox siendo en la actualidad su mejor logro en la animación ya que anteriores realizaciones como “Robot” y “Horton y el mundo de los quién” no tuvieron la resonancia y proyección de esta nueva aventura que encanta a chicos y grandes. El desgaste y lo rebuscado de los chistes queda en evidencia pero es soslayado por un sinnúmero de secuencias con muchas aventuras que no dan pie a un mayor análisis que soltar carcajadas entre tanto gags que fue siempre es su fuerte. Los creadores tampoco desaprovecha la platea para tratar temas relacionados con la paternidad y el sentido de familia que imprimen en segunda línea pese a que la entretención es el objetivo fundamental. En esta nueva aventura se vienen muchos cambios a esta particular manada que esta enfrentando un tema no menor debido al aumento inminente de la familia ya que los mamuts Manny y Ellie están por tener a su hijo.
Diego el dientes de sable se esta haciendo lento y Sid quiere que lo consideren un adulto y despierta su sentido paternal y de responsabilidad asunto que lo lleva a apoderarse de tres huevos encontrados en un socavón, el problema es que son de un Tiranosaurio Rex que los busca con urgencia. De ahí en adelante el oso es secuestrado y comenzará la nueva odisea del resto del grupo por rescatarlo encontrando un mundo subterráneo donde conviven las fieras prehistóricas más grandes que pisan la tierra, los dinosaurios. Película es un calco de sus antecesoras en su estructura general. Lo que difiere mayormente es que esta gana mucho en las nuevas texturas, calidad de la animación y colorido al haber muchos mas personajes.El cambio de paraje blanco de la nieve a una selva cargada de colorido y múltiples formas por su vegetación se prestan para hilarantes y disparatadas travesuras. Al igual que en la segunda parte Carlos Saldaña se hace cargo de la dirección y el creador y director de la primera entrega Chris Wedge nuevamente tiene a su cargo los desesperados gritos y gemidos de la ardilla Scraf que de vez en cuando aparece en pantalla marca imaginarios capítulos con mucho humor derivado de la persecución incansable de una escurridiza bellota. Ahora tendrá una rival femenina por su alimento generando una verdadera lucha de los sexos en plena prehistoria que resulta muy divertida.
