Se trata de un muy estimable trabajo, que cuenta con un medido guión que aumenta el interés de la historia a medida que se suceden los minutos, una sabia dirección de intérpretes, sobresaliendo todo/as, pero en especial una Melissa Leo fulgurante, completa, humana y muy versátil, siempre convincente en su difícil papel y mostrando toda una serie de sentimientos, siempre con la determinación en lontananza. Determinación para conseguir lo mejor para su familia, sus hijos, debiendo hacer cosas punibles para conseguir un dinero necesario para no perderlo todo, lo poco que tienen debido a lo descerebrado de un ausente marido que no duda en jugarse el dinero de la familia en estúpidos juegos de azar.
Historia emocionante, de lucha por la supervivencia y por la dignidad, amén de historia de, si no amistad, sí respeto final por el diferente.Un gran drama con elementos de thriller, que consigue no solo hacer pasar hora y media muy entretenida (bueno, a la salida se oía aquello de: "sí ha estado bien, pero un poco lenta, ¿no?), sino reflexionar respecto a un drama humano real que ocurre en la frontera entre Los Estados Unidos y Canadá, de difícil solución a pesar de la cotidianidad del problema.Eso sí, el final quizás no sea el más adecuado, el más realista. Quizás otro más acorde con lo que plantea hubiera sido mejor, más convincente, pero así deja mejor sabor de boca. Digo yo que por eso habrá sido, pero esto hace que su nota no sea algo más elevada.Calificación personal: 7,15
Lo mejor: Melissa Leo.
Lo peor: El final, que no es malo, pero sí alejado de la realidad.
