Del toro combina en su trabajo el fantástico más evidente poblado de seres imaginarios, con dolorosa realidad que refleja nuestros miedos siempre con una gran humanidad transmitiendo valores entrecruzados fundiéndose en una imagen de cercanas texturas con completa heterogeneidad.
La segunda parte del cómic creado MIKE MIGNOLA es realmente todavía más exacerbada que su predecesora en un tour de force totalmente desmadrado lleno de una fuerza visual ciertamente impresionante. Funcionando a la perfección la fotografía, el encuadre a cada toma, una espectacular puesta en escena, efectos especiales, maquillajes, con notable banda sonora y montaje adrenalitico.
Se postula como la exaltación máxima del imaginario visual y argumental de su privilegiado creador. Aunque con un ligero desfase en la construcción de personajes. No funciona del todo bien la relación entre HELLBOY y su amada, el villano de la función es poco carismático adoleciendo falta de garra. Sin embargo otros momentos son impagables, dos de los protagonistas compartiendo alcohol a ritmo de Barry Manilow.
En ese hermoso momento intimo sazonado con humor irreverente la realidad dramática de seres apartados cruelmente por la sociedad, un retrato de personajes ciertamente magistral. Lo que más me gusta es que HELLBOY no es un superhéroe al uso, se comporta de forma ruda, malhablada, es maleducado y horriblemente feo, pero en el fondo de el late con fuerza su buen corazón.
En definitiva una montaña rusa de emociones que aunque desaproveche ciertos conceptos, un mejor malo hubiese sido la guinda. Del toro vuelve a hacer gala de un indudable talento creando de nuevo universos de ensueño.
Lo mejor: Su fuerza visual y efectos, la descripción de los personajes y sus relaciones.
Lo peor: Lo Peor: Un malo poco conseguido, un final algo precipitado.
