A pesar de un buen presupuesto el realizador ruso, autor de los guardianes del día y de la noche, de enorme éxito en su país, sin duda este director demuestra que con nulo talento se puede triunfar, porque sus éxitos taquilleros no se los quita nadie.
Ahora asalta el mercado americano para una vez más mostrarnos objetos a cámara lenta como si de un programa del discovery se tratase. La cosa bebe directamente matrix y los propios guardianes en un espectáculo de acción sosa, previsible y por ende aburrido.
Todo es una sucesión de flipadas imposibles, de acción desmesurada, y de una enorme cantidad de escenas impagables e imborrables por su nivel de exageración sin límites; hasta el punto de que por momentos hasta Neo me parecía un pobre hombre al lado de las piruetas que ejecutan los protagonistas. La única pega es que simplemente marea y no encuentras atractivo tanta cámara moviéndose a ritmo HEAVY METAL.
¿El guión? Es que creo que no tiene nada de eso, evidentemente visualmente es notable pero solo eso y para mi el cine es algo más.
Lo mejor: El cine visual.
Lo peor: Todo lo demás.
