Frente a una primera mitad que hace de la comedia su arma principal, el drama no hace más que perder los estribos de una propuesta que merecía un desarrollo acorde a su idea inicial.

★★★☆☆ Buena

Hancock

El punto de partida de Hancock es indudablemente interesante: Un superhéroe alcohólico, violento y que comete más desastres en su lucha contra los criminales, que los criminales mismos. Indudablemente hay material para una comedia en esa idea argumental, y más si el superhéroe es Will Smith, uno de los actores más talentosos y frescos del Hollywood actual, y a quien le sienta bastante bien el aspecto ruinoso. La comedia se duplica cuando entra en escena un asesor de imagen que, en agradecimiento por salvar su vida, le ofrece ayudarlo a lograr una transformación física y de conducta, para conseguir el respeto y la admiración de la gente. Efectivamente, Hancock es una muy buena comedia desde el comienzo y durante toda su primera mitad. Peter Berg, director del thriller bélico The kingdom, dirige con bastante oficio las escenas que combinan acción con comedia. Sin embargo, previsiblemente, cobra protagonismo el personaje de Charlize Theron y, si desde el comienzo intuimos que hay algo más en su personaje, toda intuición se confirma con una vuelta sorpresiva que disparará el conflicto principal. El problema deviene en que, al cobrar fuerza el conflicto que reúne a Hancock y Mary (Theron), todo atisbo de comedia desaparece de cuajo, pasando de la comedia con visos paródicos (si hasta se parodia fantásticamente la banda sonora de Superman, cuando Hancock reaparece como superhéroe para salvar a la ciudad del caos), al drama fantástico y suntuoso en efectos especiales, con indagación en los orígenes del superhéroe y con superhéroes perdiendo sus valiosos superpoderes. La larga lista de películas de este tipo estrenadas en los últimos diez años, demuestran claramente el traspié en el que se puede caer por enfocarse demasiado en los orígenes del protagonista. Aquí estos orígenes son los que disparan el drama, y, sin perder valor en cuanto a entretenimiento, frente a una primera mitad que hace de la comedia su arma principal, el drama no hace más que perder los estribos de una propuesta que merecía un desarrollo acorde a su idea inicial, y termina quitándole toda cohesión a la película.
publicado por Leo A.Senderovsky el 21 agosto, 2008

Enviar comentario

muchocine 2005-2019 es una comunidad cinéfila perpetrada por Victor Trujillo y una larga lista de colaboradores y amantes del cine.