WALL.E es la nueva demostración de poder pixeriano que deja claro (por si alguien lo dudaba) que a día de hoy no tienen rival en el campo de la animación. Teniendo en cuenta que mi favorita era Los Increíbles (digo era porque ahora es ésta) y que ya son un puñado de pelis espléndidas las que llevan no contaba con que el puto robotito de marras me cautivase: vaya si cautiva el cabronazo. ¿A dónde nos va a llevar la vida de confort que tanto deseamos? La propuesta de Pixar ya la hemos visto (y leído) un millón de veces con mayor o menor fortuna, pero que en el siglo veintiocho después de Cristo el hombre descubra que puede caminar es motivo de alabanza. WALL.E es una peli intimista que no sería posible gestar fuera del campo de la animación aunque el espíritu dominante durante su metraje sea el del slapstick y la screwball comedy, mira sin han cambiado los tiempos…
Es probable que durante la proyección se te desencaje la mandíbula de tener la bocona abierta, pero eso es normal.
Ah, en el corto Presto, ¿se intuye influencia de Portal o es qué me he quedao pa allá de tanto abrir portales?
Lo mejor: La pareja de robots y la rebelión de las máquinas esquizofrénicas. El pequelimpiador. El tramo final y el tramo inicial
Lo peor: Algún devaneo (rodeo) para acabar donde ya sabíamos que acabaría
