Con un argumento más propio de una película de serie B el cambio de estilo de Expediente X 2: Creer es la Clave es injustificadamente incoherente. Abandona las grandes premisas que daban sentido a la serie original para embotarse en una especie de subgénero de intriga psicológica con mundanos problemas sólo sutilmente salpicados de toques de videncia.
No contentos con ello el personaje de David Duchovny parece tener problemas de personalidad múltiple con un aciago humor satírico que desaparece hacía la mitad del metraje dejando sólo a su quejita compañera, a la que por cierto no recordaba tan sumamente aburrida. Y es que los míticos personajes que perdieron el interés de su audiencia regresan igual de deshinchados a una cinta que no tiene ningún sentido y que ni siquiera consigue interesar a los más fervorosos fans.
Lo mires por donde lo mires una perdida de tiempo.
Lo mejor: Esa escenita frente a las fotos presidenciales.
Lo peor: La inverosimilitud de la intriga que tienen que descubrir que parece una broma de mal gusto.
