Un thriller con una muy buena dirección y con una gran actuación de sus personajes que defrauda con un lastimoso desarrollo final a causa de algunos fallos en el guión.

★★★☆☆ Buena

Antes que el diablo sepa que has muerto

Elprimerhombre ha visto Antes que el diablo sepa que has muerto, de Sydney Lumet, un thriller bien estructurado pero que defrauda en cuanto a su casi previsible desenlace final.

 

Al revés que casi todas las críticas que he leído, voy a prescindir del argumento para que el espectador tenga algo de interés hasta su primera hora de metraje. A partir de entonces, con dos sucesos que por fuerza tienen que ocurrir para que la historia tenga el sentido final que se le quiere dar, la película va cayendo en picado, descifrando todos los trucos guardados y cayendo en algún tópico que otro.

 

Para empezar a contarnos las situaciones de los personajes en diferentes etapas de la historia con varios saltos en el tiempo, Lumet plantea un interesante movimiento de cámara, como un zoom corto y rápido que va y viene, queriendo dar más énfasis a la historia y consiguiendo realmente un efecto original. Pero quizás sea eso un modo de querer hacer algo distinto dentro de una trama que ya ha sido vista en la pantalla miles de veces. Aunque eso sí, en este caso está apoyada con la virtud del señor Lumet de mover la cámara de manera sutil y muy efectiva, con unos desplazamientos lentos que van a veces desde un primer plano a uno más general, demostrando que los años de experiencia no pasan en balde. Además la música está muy bien incorporada a la historia, con una melodía acertada y acentuando los momentos dramáticos.

 

Y también hay que destacar a los actores, con un Philip Seymour Hoffman meticuloso y formidable, que ya me sorprendió cuando lo descubrí en Happiness (1998), cuyo papel era hacerse pajas pensando en el personaje de Lara Flynn Boyle. Ethan Hawke tiene un papel verdaderamente difícil, ya que su personaje no para de pasarlo mal, por eso, sin querer menospreciar su buen trabajo, a veces su nerviosismo está demasiado exagerado. Albert Finney es un acierto seguro y aunque tarda en aparecer, su presencia es vital para la historia. Marisa Tomei es un caso aparte porque no puede hacer mucho más de lo que hace; en mi opinión su personaje es parte de lo que falla en la historia. En una frase que dice hacia el final me dejó estupefacto por la falta de tacto en el guión; se debía haber evitado totalmente ese momento porque es entonces cuando te das cuenta de lo que en parte va a ocurrir. La verdad es que su personaje sólo parece necesitarse para decir exactamente eso.

 

Es una lástima que este film no me haya dejado un buen sabor de boca. Si el final hubiera sido más acertado estaríamos hablando de otra cosa y quizás de una de las mejores películas del año, como algunos ya la han bautizado. Aún así, sorprende gratamente que Sydney Lumet haya querido arriesgarse en una historia de intriga, cuyo misterio podría haber sido mucho más atrayente. Con una larga e irregular carrera, debutó en el cine con Doce hombres sin piedad (1957), un alabado drama judicial con Henry Fonda, pero que a finales de los años ochenta e inicios de los noventa dirigió películas de la talla de Negocios de familia, Un lugar en ninguna parte (quizás la más interesante de aquella época) o El abogado del diablo (con el desaparecido Don Johnson), y años después realizó Gloria (con Sharon Stone) o En estado crítico (una comedia con James Spader).

 En definitiva, un thriller con una muy buena dirección y con una gran actuación de sus personajes que defrauda con un lastimoso desarrollo final a causa de algunos fallos en el guión. 

Un saludo!  

publicado por elprimerhombre el 16 julio, 2008

Enviar comentario

Leer más opiniones sobre

muchocine 2005-2019 es una comunidad cinéfila perpetrada por Victor Trujillo y una larga lista de colaboradores y amantes del cine.