Curiosa comedia a ritmo de vodevil en la que su director retoma la figura del pícaro para confeccionar una disparatada fábula que retrata los más turbulentos años de la Checoslovaquia del siglo XX.

★★★★☆ Muy Buena

Yo serví al rey de Inglaterra

Tras ganar el Premio a la Mejor Película en el Festival de Cine de Comedia de Peñíscola y el Premio Fipresci en la Berlinale 2007, Yo serví al Rey de Inglaterra, el nuevo trabajo del cineasta checo Jiri Menzel, llega a nuestras pantallas el próximo 18 de julio.

Basada en la novela homónima de Bohumil Hrabal y protagonizada por Ivan Barnev, Oldřich Kaiser, Julia Jentsch, Martin Huba, Marián Labuda, Milan Lasica, Josef Abrhám, Jiří Lábus y Jaromír Dulava, la película centra su historia en Jan Dite, un joven camarero provinciano que quiere convertirse en millonario. ¿Cómo? Escuchándolo todo, observándolo todo, y utilizando todo lo que ha escuchado y observado. Con esa convicción y un deseo irrefrenable de complacer a todo el mundo, pronto abandona su primer empleo, en un pub, por un burdel de lujo y, finalmente, por un elegante restaurante Art Nouveau de Praga. Pero ahora ha llegado el final de la década de 1930, y las cosas están cambiando: Hitler ha ocupado Sudetenland y está dividiendo Checoslovaquia.

Con un sentido del humor un tanto surrealista, esta entretenida comedia se sirve de su pícaro protagonista para confeccionar un desenfadado retrato tanto del carácter checo como de la historia política y cultural del país. A modo de sempiterno déjà-vu, Yo serví al Rey de Inglaterra se inicia en pleno período de entreguerras y finaliza en la llamada etapa de normalización, finalizada ya la Segunda Guerra Mundial y con los alemanes expulsados del país.

Con la lujuria, la avaricia y la picardía como peculiares estandartes, nuestro joven protagonista irá escalando posiciones en el gremio de la restauración, en un claro paralelismo -nunca explícito, pero siempre presente- con la propia Alemania Nazi, con la que finalmente sellará su particular pacto con el diablo al contraer matrimonio con una joven alemana aférrima seguidora de los postulados del III Reich, del mismo modo que hiciera el Hendrik Hoefgen interpretado por Klaus Maria Brandauer en la celebrada adaptación del la novela de Klaus Mann Mephisto.

Más allá de dicho símil, Yo serví al Rey de Inglaterra retoma, adaptándolo a su propio folclore, ese retrato del pícaro tan propio de nuestra literatura, para construir una curiosa fábula a ritmo de vodevil en la que el destape, las alegorías y el humor en clave surrealista se erigen como principales motivos, en una comedia cínica y mucho más incisiva de lo que a priori aparenta, en la que se critican por igual tanto las supuestas virtudes de la clase trabajadora como los excesos de una hermética sociedad privilegiada aportando especial énfasis a una Alemania nazi ridiculizada hasta el exceso a través del retrato hiperbólico de la superioridad aria.

Por el camino, y casi de un modo inconsciente, Jiri Menzel nos muestra las costumbres propias del carácter checo a través de la excentricidad, de un modo muy similar al popularizado por Emir Kusturica, en una comedia de extensa duración a la que quizá debe reprochársele un tramo final excesivamente dilatado, en el que el retrato caricaturesco predominante a lo largo del metraje queda relegado a un segundo plano en favor de la crítica abierta al III Reich.

Muy recomendable.
publicado por Oscar Martínez el 9 julio, 2008

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