La comedia norteamericana tiene un nuevo gurú, un hombre que proyecto que toca con su varita mágica o simplemente apadrina como productor, se convierte en un éxito. Judd Apatow se ha convertido en algo muy importante en Hollywood: sinónimo de triunfo. Basta mencionar su nombre o las películas en las que ha participado directa o indirectamente para que el público acuda en masa al cine.
Y tenemos un nuevo ejemplo con Paso de Ti, un título mucho más explícito y directo acerca de lo que uno se va a encontrar en el cine que el original de Forgetting Sarah Marshall. Antes que nada, hay que decir que el primer largometraje de Nicholas Stoller es lo que parece: una comedia romántica que puede ser más o menos acertada, y que no tiene más pretensiones que distraer a su audiencia. Una premisa que cumple con holgura, ya que Paso de Ti es un producto entretenido y que no aburre en líneas generales a pesar de su más que desmesurado metraje. Cierto es que tanto su estructura como su desarrollo son absolutamente previsibles, y en algunos momentos el film se hace interminable. Sin embargo, el humor que destila el guión de Jason Segel no destaca por su brillantez, sino que se limita a una serie de gags y situaciones muy trilladas en el género, y cuyo único recurso es el uso del humor más simple y evidente. Los actores cumplen, aunque Jason Segel se antoja algo soso para soportar todo el peso de una comedia, y Jonah Hill acaba resultando muy cargante y repetitivo.
Paso de Ti es lo que promete, un film que entusiasmará a los seguidores del nuevo estilo de comedia que representa Judd Apatow, y que al resto de espectadores les hará pasar un rato entretenido, arrancándoles alguna carcajada muy puntual.
