Una película animada muy entretenida, disparatada, con los ya inevitables cameos propios de la animación hollywoodense. Las voces originales son de lo mejor, especialmente la del propio Seinfeld, y el villano ocasional a cargo de John Goodman.

★★★☆☆ Buena

Bee movie

Jerry Seinfeld llega al cine como al voz de la abeja Barry, luego de una tremenda maquinaria publicitaria que aprovechó al máximo el hecho de que el más popular comediante de la televisión americana (retirado del medio desde 1998, año en el que terminó su ciclo Seinfeld, a mi gusto, la mejor sitcom jamás hecha) eligió volver de esta manera. Hace meses se vio el primer avance de la película, con el propio Seinfeld disfrazado de abeja en un (supuesto) alto del rodaje de la película. Cuando todo parece ir directo al fracaso, Spielberg le da una lección sobre E.T. y le sugiere hacerla animada. Este avance, un verdadero festín para quienes admiramos a ambos, instalaba concretamente el verdadero peso de las cosas. Seinfeld en Estados Unidos tiene un nivel de popularidad similar al del mismo Spielberg, y su regreso a los medios es todo un acontecimiento. Lo hace en una película animada muy entretenida, disparatada, con los ya inevitables cameos propios de la animación hollywoodense (Larry King, Sting, Ray Liotta y hasta Winnie the Pooh son de la partida).

Las voces originales son de lo mejor, especialmente la del propio Seinfeld, y el villano ocasional a cargo de John Goodman. Ahora bien, la trama puede analizarse de esta manera: Una abeja rebelde, sin intenciones de ingresar al previsible, limitado y pesadillesco universo laboral de las abejas, conoce el alocado mundo de los humanos, pretende con un juicio evitar la explotación de los humanos a las abejas, termina afectando a todo el sistema productivo de su comunidad, y luego intenta volver todo a su cauce. ¿Elegía del capitalismo? Puede ser, pero qué película no tiene acaso un poco de esto. Si se analiza, no está del todo mal que en una película infantil, la trama quiera ir más allá y haga un “somerísimo” análisis crítico del capitalismo. El recurso, sin embargo, ya se vuelve común. Como en Los Simpsons (suele achacársele esto), no importa cuán absurdo sea lo que se esté contando. Todo, indudablemente, debe volver a su orden original. No sea cosa que se les escape a los productores un mensaje cuasi comunista. Ya bastante de eso puede verse en la oda que se hace aquí al trabajo en equipo, algo que se hace más que evidente. Por más que no todo pase por allí, cuesta no ver este problema en la película, más allá del placer que dan sus noventa minutos de pura diversión y el sinfín de chistes que funcionan en su totalidad. 

publicado por Leo A.Senderovsky el 25 junio, 2008

Enviar comentario

muchocine 2005-2019 es una comunidad cinéfila perpetrada por Victor Trujillo y una larga lista de colaboradores y amantes del cine.