A pesar de tener algún bache narrativo sobre todo en la conclusión de la historia, disfruté bastante de esta sátira cruel con ánimo provocador y cuidado estilismo visual.

★★★☆☆ Buena

Fay Grim

Nunca he sido un admirador de Hartley, y quizás por eso me guste esta película, que es un artificioso juguete de estilo que se aleja de la habitual grandilocuencia de este director -aunque, no obstante, se deje entrever por algunos resquicios del guión-. Apócrifa segunda parte de "Henry Fool", todo gira en torno a una chica viuda que tiene a su hermano en prisión. L0s extraños personajes que protagonizan al film -un poeta maldito, en prisión, unos agentes secretos nada convencionales, adolescentes peculiares, líderes terroristas filantrópicos…- sirven como pretexto a Hartley para mostrar el delirante "nuevo orden mundial" donde las mentiras tapan a las verdades, que son otra vez cubiertas por mentiras… llegando al punto en que prácticamente nadie sabe que es lo que sucede realmente.

El hecho de meter a una pobre chica dentro del espionaje también resulta muy sugerente a nivel dramático, haciendo que el personaje deba aprender las crueles reglas de los gobiernos a una velocidad tremenda, que es aproximadamente como lo haríamos cualquiera de nosotros si de la noche a la mañana nos obligan a sobrevivir dentro de ese mundo de espías que no es para nada tan glamuroso y atrayente como las películas de James Bond. Es más, el film plantea soterradamente la pregunta ¿qué haríamos nosotros si nos convirtiéramos en espías por obligación? Existen, además, una serie de ejercicios de estilo a nivel visual que se agradecen bastante frente a la habitual sobriedad e inexpresividad de este director -presente incluso en su películas más valoradas internacionalmente- y la asonante banda sonora compone un producto insólito, nada habitual para las tragaderas del público llano, que considerará esta rareza la mayor abominación cinematográfica de los últimos tiempos o bien la encumbrará como la ambrosía más exquisita del reciente séptimo arte.

"Fay Grim" no es lo uno, ni lo otro: con una vocación más humorística de lo habitual, este particular realizador neoyorquino se sabe valer de todos los recursos para gastar una monumental broma, ridiculizando la historia contemporánea y la psicosis por el terrorismo. Uno de los mejores elementos del film es el altísimo nivel actoral, que comezando por su protagonista, una encantadora e increíblemente versátil Parker Posey y acabando por Jeff Goldblum -en un papel que es la antítesis de lo que precisamente hiciera con John Landis en "Cuando llega la noche", otra broma privada de gran agudeza hacia el espionaje internacional- logra enmarcar una galería de personajes tan bizarra como desternillante -especialmente lúcida es la reunión de los agentes secretos de todas las nacionalidades decidiendo que es lo que le pasará a una azafata de origen ruso que también se ha visto metida en el fregao-.

Sinceramente, y a pesar de tener algún bache narrativo sobre todo en la conclusión de la historia, disfruté bastante de esta sátira cruel con ánimo provocador y cuidado estilismo visual.

Lo mejor: Los personajes, en el límite de lo ridículo y lo creíble (justo como están los gobiernos actualmente). El guión, qe sorprende a cada plano
Lo peor: Algo de pretenciosidad en la realización.
publicado por Federico Casado Reina el 14 junio, 2008

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