Esta no es una historia más sobre casinos, con un guión poderoso y un mensaje moral distinto a lo ocurrido en la vida real, nos cuenta la historia de los “ultra genios” del MIT.

★★★☆☆ Buena

21 Black Jack

La película en general es muy creativa, esto se evidencia desde la adaptación del guión, la fotografía, el uso de la cámara y la dirección que sale bien librada y mejora todo lo hecho hasta ahora por el director Robert Luketic, un creativo que se ha destacado por cintas de baja factura y por hacer comedias de baja calidad y altamente criticadas como La Madre del Novio con Jennifer López del año 2005 y Una Rubia Muy Legal del año 2001. El inicio es muy interesante con voz en off del personaje central, que sin lugar a dudas es una técnica que suele atraer y cautivar la atención del público casi de inmediato y aunque el nudo es un poco repetitivo e incurre en algunos fallos como el hecho de dejar algunos personajes aislados, como la madre del protagonista, o la exagerada extra rápida decisión de su personaje principal de pasar de ser un chico integramente bueno a otro no tan bueno y abandonar en cuestión de menos de un día la amistad de unos grandes amigos, su desenlace y final retoman la fuerza inicial y nos deja con un muy buen sabor de boca.

La esencia de la historia original se conserva y se realza por la fuerza de la pantalla gigante. No es fácil determinar el género de esta película pues fácilmente pasa de la comedia, a la acción, al suspenso, al drama y al infantable romanticismo, pero son aspectos bien delimitados. 21 Black- Jack tiene como mayor arma su historia, lejos de toda irrealidad, que por el contrario vuelve realidad el deseo de muchas personas por obtener por lo menos algo de dinero en este tipo de juegos, sin perder nada en lo posible y conociendo el método para lograrlo sin ser descubiertos. Todo estos ingredientes se cobran vida gracias a que la producción logro grabar en escenarios reales en Casinos de las Vegas como El Red Rock Resort & Casino, El Hard Rock y el Planet Hollywood, todos estos, con un imponente factor moderno aducuado para la generación de la cinta. El otro espacio natural son los de la ciudad de Boston que aunque no lograron la autorización para grabar en el mismo MIT, la recursividad de la producción les permitió distinguir los dos ambientes entre estas dos ciudades totalmente diferentes y que ayudan a resaltar la doble vida que llevan estos estudiantes.

La elección de Jim Sturgess en el personaje principal de Ben Campbell es tremendamente oportuna y apropiada. Sturgess es un promisorio actor que tiene las características físicas y de talento necesarios para convertirse en una estrella del cine. En algunos apartes de esta película, su cara y actuación me recordaron a Tobey Maguire. Sturgess tiene todo para ser del bueno de un film y de aquellos malos que se hacen difíciles odiar, actúa con mucha naturalidad y posee fuerza interpretativa. Definitivamente posee carisma y es muy agradable. Kevin Spicey como lo decía, se incorporó también al reparto y le da el balance necesario a este película cargada de mucha juventud. Él siempre sorprende y gusta en sus interpretaciones. Aunque su aparición no es mucha, el personaje que se inventaron para él en esta historia, es determinante y decisivo. Por el contrario, la bella Kate Bosworth quien interpreta a Jill Taylor, no tuvo la misma suerte, pues aparte de deleitarnos con su belleza y un especial glamour, no se lució para nada con su personaje, su interpretación fue floja y pasó hacer una más dentro de la cinta.

Hacia la mitad del film, me preocupaba el hecho de que la película no tuviera ese mensaje moral y fuera de algún modo la apología a los malos valores como la trampa, la deshonestidad, el deseo por conseguir dinero fácil, etc, pero por fortuna 21 Black Jack tomo el giro necesario para cambiar esta situación y al final le entrega un mensaje importante al público, que revierte la historia y por lo menos nos pone a pensar acerca de tomar soluciones facilistas para la vida, cumpliendo así con una de las funciones del cine que van más allá del mero entretenimiento. Sin embargo, este cambio asumido por la dirección puede no ser del gusto de todos, pues la realidad de Jeff Ma es distinta. Él poco tiene por quejarse de apostar y asegura que gracias a este juego nunca tendrá que aceptar un trabajo que no le guste hacer solo por dinero. En la actualidad, tiene prohibido jugar 21 en la mayoría de los casinos de la ciudad de las luces de neón, pero si puede jugar en otro tipo de juegos.

Lo mejor: El guión y la interpretación de Jim Sturgess.
Lo peor: El alargue de la película en su nudo.
publicado por Sandra Ríos el 13 junio, 2008

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