Tiene un guión que parece hecho en una tarde de domingo y que se dedica a recoger tópicos de la saga sin detenerse a dar más profundidad ni a trabajar más la historia.

★★★☆☆ Buena

Indiana Jones y el Reino de la Calavera de Cristal

Por fin ha llegado el día del estreno de la cuarta entrega de Indiana Jones, han tenido que pasar 20 años para volver a reunir al equipo original y hacer que los sueños de millones de fans se hicieran realidad, volver a ver al arqueólogo más famoso del mundo en una nueva aventura en la gran pantalla. Pero en una secuela de estas características el miedo estaba más que presente, y es que ¿volverían a sorprendernos y maravillarnos Spielberg y Lucas como habían hecho antaño o este nuevo acercamiento al personaje perdería toda la magia y no estaría a la altura? La respuesta es ambas cosas a la vez y ninguna de ellas, no he podido evitar sentir un regusto agridulce durante la proyección que a ratos me hacía creer estar viviendo de nuevo una aventura de Indiana Jones y a rato me hacía creer estar frente a algo que no pintaba para nada allí.

Empieza la película y los títulos de crédito, y no sabes que es lo que te están contando, hasta que aparece la sombra de Indiana con su sombrero y entonces sonríes, sí, ahora viene lo bueno, pero esta primera secuencia inicial, a pesar de no estar mal, se queda a años luz de los comienzos de otras de la saga, con una escena final tan descabellada que bien se podrían haber ahorrado. Y así va transcurriendo todo el film, con grandes momentos en los que me parece volver al pasado y sentir la magia y la pasión de nuevo para al momento siguiente sentir que me están tomando el pelo, hasta llegar a un final tan fuera de lugar que sientes como si te echaran un jarro de agua fría.

Hay que reconocer que el factor nostalgia juega una baza importante aquí, y en ese sentido Harrison Ford aguanta perfectamente el tipo a pesar de los años conservando todo ese carisma que hizo grande al personaje y que hacía años no se le veía en una interpretación. A su lado un puñado de secundarios que cumplen bastante bien, un Shia LaBeouf que no molesta demasiado y una Cate Blanchett que se come la pantalla cada vez que sale. No me convence en absoluto Karen Allen como Marion, personaje totalmente desaprovechado aquí y esa historia de amor retomada sin mucho sentido después de más de 20 años como si no hubiera pasado nada que carece de cualquier tipo de emoción.

Las escenas de acción son descabelladas, y no pretendo decir con esto que tengan que ser creíbles ni mucho menos, sí yo me lo pase como un enano con la cuarta entrega de La Jungla y sus escenas de acción. El problema aquí es que en muchos casos se llega a rozar la parodia, algunas escenas y en algunos momentos de la persecución en la selva parece que se tomen a cachondeo lo que este pasando.

Este es el gran problema de la película, un guión que parece hecho en una tarde de domingo y que se dedica a recoger tópicos de la saga sin detenerse a dar más profundidad ni a trabajar más la historia, que no deja de avanzar a trompicones entre lo ridículo y lo que realmente entendemos por una película de Indiana Jones. Pensarlo bien y cambiar al protagonista y al director, que esto no tenga nada que ver con Indiana Jones sino un film totalmente diferente pero con este mismo guión. Seguramente estaríamos hablando de un film más bien mediocre. Vuelvo aquí a hacer hincapié en el factor nostalgia y a que Harrison Ford consigue aguantar el tipo durante el film, que si no, otro gallo cantaría.

En conclusión diría que si bien el film no me ha parecido un desastre absoluto, si que parece que Spielberg y Lucas lo han realizado con el mero propósito de divertirse y sin querer complicarse mucho la vida, pero esto con un guión mucho más sólido hubiera sido mucho más aceptable, Frank Darabont debe estar sonriendo en algún lugar tras ver esto.
Lo mejor: El factor nostalgia de ver de nuevo a Indiana Jones metido en lios.
Lo peor: Que la historia no esté a la altura.
publicado por Dragon negro el 24 mayo, 2008

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