Willis encarna a Tom Greer, un atormentado agente del FBI que perdio a un hijo. Situado en el futuro cercano situado cuando más del 98 por ciento de la población se queda en casa mientras que sus sustitutos robóticos o replicantes, que son más jóvenes y encargados por catálogo, son los que se encargan de trabajar, seducir mientras que el original solo disfruta mentalmente con ellos en sus asientos. Se ve envuelto en una espiral de espionaje cuando comienzan a asesinar a los sustitutos y sus propietarios simultaneamente con una misteriosa arma. El también tiene su réplica que es más joven y se arriesga en la calles. Las empresas a cargo de construir estos robots abastecen al ejercito de soldados del futuro y tienen algo que ver en ello y tienen una contraparte con una tribu que lucha contra los sustitutos, conduciendo a una carrera contra el tiempo para salvar a la raza humana. Tres versiones de los confusos hechos expuestos donde nada parece ser real y que deben ser aclarados a la brevedad.
Ante las deficiencias de entramado del guión Mostow recurre a impresionar al público visualmente, con estética y fotografias adecuadas y una que otra secuencia de acción acertada. Los sustitutos parecieran retocados con photoshop, hermosos sin defectos físicos perio casi inexpresivos y de mirada fría. La cinta corre paralela a algo así como "The Matrix”, sentado en el sofá y viviendo una vida prestada donde casi todo es posible gracias al potencial ofrecido por los replicantes y con una aura de “Minority Report” de Spielberg. Los autores del guión son John Brancato y Michael Ferris que crearon el dopcumento a partir de la novela gráfica de Robert Venditti y Brett Weldele. El director Jonathan Mostow al parecer le quedo gustado la ciencia ficción después de dirigir Terminador 3. Capítulo aparte para Bruce Willis, lo mejor del film nuevamente. Desde Pulp Fiction, El Sexto Sentido y Unbreakable o Sin City de Robert Rodríguez, viene demostrando que es un actor de carácter aunque algunos lo tachen de "cara de palo"(sin expresión). Le sientan bién los hombres atormentados y que pueden luchar para cambiar el destino de muchos.
