Speed Racer, adolece de los mismos defectos de Matrix, efectos especiales muy buenos, pero un guión deslavazado, una narración muy pobre, con personajes tópicos que carecen de interés. Un film demasiado ingenuo para los adultos y mareante para el público infantil. Por momentos, es un calidoscopio demasiado veloz, con unas interpretaciones casi bochornosas y sin carisma, dentro de un reparto conocido pero poco creíble. Más cercano a un videojuego que al cine académico, que dejará una sensación de mareo y de aburrimiento a la mayoría de los espectadores. Destinado a los incondicionales de Meteoro, Emile Hirsch o la fórmula Náscar tras una indigestión estomacal.
Lo mejor: El personaje y la presencia de Matthew Fox (Jack, en Perdidos) y los efectos especiales.
Lo peor: Un guión pésimo, malas interpretaciones, efectos barrocos y una narración alocada. Y el hermano pequeño de Speed y su mono.
