En Supersalidos se da una vuelta de tuerca de más al género de la alocada comedia americana, destilando sencillez y naturalidad a partes iguales. Mottola ha creado una hilarante propuesta muy en consonancia con la famosa cinta de Judd Apatow, Virgen a los 40, y su más reciente aunque de menor calidad, Lió embarazoso.
Todos y cada uno de los personajes que dan forma a Supersalidos son unos meros arquetipos de perdedores. Destaco, como no, a McLovin como el superhéroe de la cinta. McLovin es el indescriptible y desternillante personaje de Supersalidos (pese a aparecer en un segundo plano). Recuerden a McLovin porque marcará un antes y un después en este tipo de comedias. Sobre él se suceden las secuencias más divertidas y gamberras. Junto a McLovin, están un muy divertido también Michael Cera (al que ya vimos en Juno) y Jonah Hill como amigo inseparable de Cera. Mención aparte merecen también la pareja de polis mega-excéntricos, irreverentes y surrealistas. Que gran composición de personaje se ha conseguido en Supersalidos.
Tres personajes y tres formas distintas de ver al sexo opuesto. Tres perdedores de la vida, pero cada uno con su estilo, que hacen de su personaje un entrañable recuerdo. En esta comedia no salen supuestos adolescentes de 20 muchos años sodomizando tartas de manzana. Es una película que habla sobre la amistad y también sobre el sexo y como influye en el comportamiento de los adolescentes.
En resumen, es una buena joya de la comedia contemporánea y una gran entretenimiento con su puntito nostálgico y melancólico de cara al ultimo tercio de la cinta. De esta manera el visionado puede suponer un carrusel de emociones, un viaje desde la sonrisa y la carcajada a la melancolía y tristeza. De aquí a unos años me gustaría recordar a Supersalidos como un bello retrato de amistad más que como una simple película divertida.
Lo mejor: El personaje de McLovin y los dos policías. Un guion notable con situaciones surrealistas.
Lo peor: Peca de lenguaje soez y si titulo puede engañarnos.
